Es evidente que el área económica del gobierno representa los intereses de la patronal, no ya frente a las propuestas de Unidas Podemos sino a los acuerdos del programa de coalición. Para muestra las propuestas del ministro Escrivá que pasan directamente por encima de los acuerdos del Pacto de Toledo. Ante ello solo nos queda la movilización. Para recuperar derechos y avanzar en nuevas conquistas, debe tener como objetivo demandas viables en este contexto político, económico y social.
Tenemos un gobierno con un programa que recoge parte importante de las demandas de los sindicatos de clase y del movimiento de pensionistas. Además, aunque no lo reconozca un sector del movimiento de los pensionistas, parte de sus demandas están recogidas en el Pacto de Toledo. Unidas Podemos defenderá mejorar lo acordado en las 22 recomendaciones. Las movilizaciones deben apoyar los aspectos beneficiosos para las y los pensionistas y otros colectivos e influir en el desarrollo legislativo, en vez de renunciar a los avances ya logrados con la movilización en la calle y en las urnas.
Defender las posiciones conquistadas en el Pacto de Toledo, cerrar el paso a las propuestas de Escrivá y a cualquier intento de reducir el sistema público de pensiones, deben ser los objetivos del movimiento de pensionistas.
Para que las movilizaciones lleguen al máximo de la clase trabajadora y de los pensionistas, es imprescindible la confluencia y la unidad de acción entre los sindicatos y las plataformas de pensionistas para imponer este programa mínimo. La división supondría que carezcan de la masividad necesaria para alterar la correlación de fuerzas a favor del trabajo contrarrestando la influencia de la patronal.
Es el momento del acuerdo y de la unidad para que trabajadores y trabajadoras en activo, jubilados, jubiladas y pensionistas se den la mano en defensa de pensiones públicas dignas, para hoy y para el futuro, para quienes dedicaron toda su vida a crear riqueza y bienestar en nuestra sociedad.







