Somos cuna desde hace cinco mil años de civilizaciones y culturas trascendentales. En la era colonial se establecieron las castas y diferencias que hasta hoy persisten. Es ahora la primera vez que nuestro país será gobernado por un campesino de los sectores oprimidos por tantos siglos, un gobierno del pueblo para construir de abajo hacia arriba. El orgullo y el dolor del Perú profundo corren por mis venas.
No gobernaré desde la Casa de Pizarro porque tenemos que romper con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido vigentes por tantos años. Cederemos ese palacio al nuevo Ministerio de las Culturas para que sea un museo que muestre nuestra historia desde sus orígenes hasta la actualidad. Será un ministerio para el reconocimiento de las comunidades indígenas y las lenguas originarias que tenga en cuenta la diversidad cultural en la formulación de las políticas públicas e impida que los peruanos y las peruanas de los sectores rurales permanezcan invisibilizados como desde hace doscientos años. Cuando se tomen las decisiones más relevantes se considerarán las voces de las comunidades originarias y del pueblo afroperuano.
Nuestra primera gran tarea es continuar la lucha contra la pandemia, alcanzando la vacunación de toda nuestra población en el menor tiempo posible. La salud es un derecho fundamental que el Estado debe garantizar. Será la primera prioridad del gobierno para establecer un sistema de salud universal, unificado, gratuito, descentralizado y participativo, sin precariedad para los trabajadores del sector. La salud y las pensiones serán universales y con una cobertura digna en un nuevo sistema de protección social y de cuidados para enfrentar las consecuencias de la pandemia que ha ubicado a las mujeres en empleos informales, vulnerables y sin protección social. Fortaleceremos el sistema nacional especializado de justicia para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres. El Estado asumirá el financiamiento de la rehabilitación integral de las víctimas de la violencia sexual.
Queremos construir un país más próspero y más justo, donde una mayor generación de riqueza y bienestar se distribuya de manera más equitativa. No pretendemos ni remotamente estatizar nuestra economía ni hacer una política de control de cambios. Solo queremos que las grandes empresas no estafen al fisco y que el Estado cumpla su función supervisora y defensora del ambiente, del consumidor y de la sociedad. Cambiar el modelo económico, respetando la propiedad privada pero poniendo por delante los intereses de la nación. Recuperar la soberanía sobre todos nuestros recursos naturales mediante un nuevo pacto con los inversores privados para que el Estado mantenga la seguridad jurídica y la población reciba las contribuciones que generen más y mejor desarrollo con una auténtica protección del medio ambiente. Necesitamos un Ministerio del Ambiente para combatir la degradación, la deforestación y la vulnerabilidad frente al cambio climático con una minería sostenible.
Tres millones de peruanos no gozan de agua potable y siete millones y medio carecen de alcantarillado. Vamos a cerrar la brecha de los servicios de agua y saneamiento con un cambio total en la forma de servir del Estado.
Nuestro objetivo es acabar con el hambre y la desnutrición en un ambicioso programa nacional para la reactivación económica del sector rural.
Un nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación Tecnológica generará el conocimiento necesario para distribuir adecuadamente los servicios públicos esenciales como la seguridad alimentaria, la vivienda, el transporte público, la sanidad y la educación de calidad.
Vamos a duplicar el presupuesto para la educación pública, sin olvidar el pago de la deuda social del magisterio, y en la escuela garantizaremos la alimentación en los niveles de primaria y secundaria, fortaleciendo y desarrollando la agricultura local.
Para crear un millón de empleos en un año, aumentaremos la inversión pública y las obras en infraestructuras, estableceremos un plan nacional de industrialización y mejora productiva del campo, lanzaremos un nuevo programa de crédito orientado específicamente a la protección del empleo, con tasas preferenciales para las pymes, y daremos especial atención y prioridad a los sectores más afectados por la pandemia.
PETROPERÚ regulará los precios, con una tasa de ganancia razonable, sin abusos contra los ciudadanos.
Vamos a revisar toda la legislación sobre la corrupción, en la tipificación de los delitos y para endurecer las sanciones, tanto sobre los funcionarios públicos como en lo referente a las empresas nacionales y extranjeras.
Presentaremos ante el Congreso, en el marco de la ley y con los instrumentos legales que la Constitución vigente proporciona, la propuesta de una Asamblea Constituyente del Bicentenario, plurinacional, popular y con paridad de género, para cambiar nuestra realidad económica y social.
Convocó a todo el Perú para la reconstrucción de la unidad nacional mediante la democracia y la concertación. Una sola fuerza, un solo corazón y una misma dirección que es la del progreso y la justicia social.







