La extrema derecha no ha conseguido los 87 votos que necesitaba para que el Parlamento destituyera al presidente de Perú Pedro Castillo. El resultado de la votación ha sido de 55 a favor de la destitución, 54 en contra y 19 abstenciones.
La Constitución peruana permite que una gran mayoría del Congreso anule la decisión de la voluntad popular en la elección presidencial, lo que la izquierda considera un golpe parlamentario.
Por segunda vez, la extrema derecha peruana no ha conseguido arrastrar a los partidos de la derecha menos agresiva que hasta ahora prefieren presionar al presidente para que no aplique su programa electoral.







