Centenares de miles de trabajadores y trabajadoras se han movilizado de nuevo en las ciudades españolas, en el día internacional del trabajo, para exigir que la clase trabajadora no pague las consecuencias de la guerra y la crisis.
Un primero de mayo donde los sindicatos CCOO y UGT han denunciado el bloqueo de la patronal en la negociación colectiva, reivindicado el aumento de los salarios y la inclusión de cláusulas de revisión salarial en los convenios, ante la fuerte subida del IPC, medidas urgentes para regulación y la bajada de los precios y la lucha por la igualdad.
Los Secretarios Generales de CCOO Unai Sordo y UGT Pepe Álvarez también han reivindicado los derechos conquistados con la reforma laboral, para luchar contra la precariedad y por el empleo de calidad, además de anunciar la importancia de la próxima negociación del Nuevo Estatuto de las Personas Trabajadoras para siglo XXI.
Todas las intervenciones alertaron sobre el peligroso auge de la extrema derecha, cómo las condiciones de la guerra y la crisis son el caldo de cultivo de las ideas reaccionarias, de la necesidad de la movilización y medidas sociales y laborales, como mejor antídoto para parar a las fuerzas ultras.
La manifestación de Madrid mostró el firme compromiso de la izquierda con la clase obrera y el sindicalismo de clase, al contar con la participacion de sus principales dirigentes, encabezados por la Vicepresidenta segunda del Gobierno Yolanda Díaz, además de los ministros Alberto Garzón o Ione Belarra y representantes de las principales organizaciones de izquierdas de nuestro país.
Hay que resaltar el papel central que está jugando el Partido Comunista de España, con Enrique Santiago a la cabeza, en defensa de los derechos de la clase trabajadora, por la unidad de la izquierda y el movimiento obrero, que quedó patente tras el importante y ya tradicional acto que organizó el PCE el pasado 28 de abril, con Yolanda Diaz y los Secretarios Generales de CCOO y UGT.
En un momento donde la ultraderecha trata de agitar su falso discurso obrero contra los sindicatos y la izquierda, es esencial tomar las calles y continuar la lucha para que la clase trabajadora siga avanzando en derechos y para frenar al fascismo.







