Decenas de miles de palestinos han participado este 25 de octubre en el funeral de los cinco palestinos asesinados a primera hora de la mañana por soldados israelíes durante un asalto del ejército a la ciudad de Naplusa, en el norte de Cisjordania. Los asistentes portaban la bandera palestina y pancartas negras mientras denunciaban la agresión y los asesinatos israelíes.
Wadi al-Houh, de 31 años, Hamdi Sharaf, de 35, Ali Antar, de 26, Hamdi Qayyim, de 30, y Mishaal Zahi Baghdadi, de 27, murieron en el asalto israelí y 20 personas resultaron heridas, varias de gravedad. Qusai Tamimi, de 19 años, también murió a manos de los soldados israelíes en la aldea de Nabi Saleh, al norte de Ramala, durante la represión de la protesta el asalto del ejército a Nablus. Fue enterrado en su pueblo.
La presidencia palestina ha condenado el asalto y los asesinatos, calificándolos de crimen de guerra. El primer ministro, Mohammad Shtayyeh, ha lamentado la muerte de los seis palestinos y ha pedido a las Naciones Unidas y a las organizaciones internacionales de derechos humanos que intervengan urgentemente para poner fin a la agresión, en la que las fuerzas de ocupación utilizan misiles antiblindaje y drones para atacar a la población en sus hogares.
En Cisjordania los soldados israelíes atacaron a los manifestantes palestinos con gases lacrimógenos y balas de goma, causando varios heridos. Los territorios ocupados también han observado una huelga general en protesta por la agresión israelí y en duelo por los muertos.
Tanto la Yihad Islámica como las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa han confirmado su participación en los enfrentamientos contra el Ejército israelí, que centró su operativo en los Lions’ Den, una nueva milicia que ha ganado gran popularidad entre los más jóvenes en el norte de Cisjordania, cuyas filas crecen rápidamente y que no tiene un mando ni jerarquía clara. El domingo Tamer Kilani, un palestino de 33 años considerado uno de sus cabecillas, murió a causa de una bomba lapa colocada en su moto, explosión en pleno centro de Nablus de la que el grupo acusó a Israel.
Lion’s Den se ha atribuido la responsabilidad de la mayoría de los ataques con disparos en el área desde agosto, que se han intensificado en las últimas dos semanas. Israel ha impuesto un bloqueo a la ciudad desde hace dos semanas, en represalia por la muerte de un soldado israelí el 11 de octubre en un ataque en el asentamiento ilegal de Shavei Shomron, cerca de Nablus, y un colono resultó herido en otro.
Desde principios de año, los ataques de Israel han matado a 132 palestinos solo en Cisjordania ocupada, el año más sangriento en la zona desde 2015. Además, la ofensiva israelí contra Gaza en agosto mató a 51 palestinos, de los que 15 eran niños.
Fuente: Agencia Wafa, Palestinalibre.org







