Por primera vez una periodista de TVE, Alicia Arévalo, se encargó de la narración de un partido del mundial del fútbol masculino.
No ha sido como consecuencia de las decisiones de la dirección de los servicios informativos que en la sección de deportes arrastra todavía el machismo habitual.
Se lo ordenó la mayoría del Consejo de Administración de RTVE que por primera vez está presidido por una mujer. Fue una iniciativa de Unidas Podemos con el apoyo del PSOE y del PNV y la abstención de los representantes del PP.
Era un gesto en solidaridad con las mujeres maltratadas en Qatar y la reivindicación de las compañeras de RTVE, marginadas en el reparto de los micrófonos. En el fútbol el machismo es el jugador número trece y con la narración del partido que enfrentó a Bélgica con Croacia comenzó a romperse la exclusión de las periodistas de TVE.
Hacía falta otro relato y por fin nos lo ha contado una mujer, Alicia Arévalo, que ya había demostrado su capacidad profesional en la narración de partidos de la Copa de la Reina.
Ahora hay que procurar que no sea una excepción sino el establecimiento de una participación compartida a pesar del desprecio que todavía manifiestan los machistas empedernidos contra las mujeres que afortunadamente han llegado al fútbol y a la narración de las competiciones.
Recordemos que hasta el año pasado el Consejo Superior de Deportes se negaba a reconocer la profesionalización de las mujeres en el fútbol.







