El Ejército y la Policía de Perú desalojaron por la fuerza este domingo la planta de gas natural de Kamisea, ubicada en Cusco (sur), que desde hacía 12 días permanecía ocupada por comuneros que de manera pacífica exigían el cierre del Congreso y la dimisión de la presidenta designada, Dina Boluarte.
Los uniformados utilizaron gases lacrimógenos e hicieron disparos con munición real para desalojar la industria, ubicada en la localidad de Kepashiato, distrito de Kumpirushiato, en la provincia La Convención. Se reportaron al menos dos personas heridas con politraumatismos, que fueron atendidas en el centro de salud de Kepashiato: una mujer de 45 años y un varón de 39.
Los trabajadores ocupaban la planta de gas, perteneciente a la Transportadora de Gas del Perú (TGP), en el contexto de la movilización popular para exigir el cierre del Congreso y nuevas elecciones, a raíz de la destitución del presidente Pedro Castillo el 7 de diciembre.
La planta de gas estaba ocupada desde el 13 de diciembre, pero no se reportó ningún daño en la infraestructura, según confirmaron medios locales.
El Cusco fue una de las regiones donde se registraron más manifestaciones de protesta en el contexto de la crisis política que atraviesa Perú.
En el desalojo participó un contingente de fuerzas integradas de la 33 Brigada de Infantería del Comando Especial Vraem (Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro) y de la Policía Nacional.







