La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha destacado que en tres años se ha regularizado la situación laboral de más de 80.000 personas que trabajaban como falsos autónomos. De hecho, 40.000 de ellas se han regularizado en 2022, lo que supone «cifras récord» en la actuación de la Inspección de Trabajo.
«Estamos en cifras récord. Como digo siempre, no va a quedar nadie fuera de la ley en nuestro país, para esto sirve la Inspección de Trabajo y el principio de legalidad en España», ha afirmado la vicepresidenta en unas declaraciones recogidas por RTVE. Según ha señalado, contratar falsos autónomos «es la peor práctica» porque supone eludir cotizaciones a la Seguridad Social, que es de donde salen las pensiones públicas. Asimismo, ha señalado que estas prácticas «despojan y privan» a los trabajadores y las trabajadoras de sus derechos de movilización, reunión y negociación colectiva.
«Se encubren relaciones laborales que eran ordinarias a costa de esas personas trabajadoras, muchas de ellas jóvenes», ha afirmado Díaz, que ha subrayado que la precariedad es el principal problema del mercado de trabajo español. «En el Ministerio de Trabajo tenemos un abordaje completo hacia el principal problema del mercado de trabajo, la precariedad, acabar con la precariedad. No solo hemos hecho la reforma laboral, sino que hemos desarrollado una estrategia transversal que tiene que ver con acabar con la precariedad».
Falsos autónomos: qué son y qué dice la ley sobre sus derechos
La figura del falso autónomo es una de las más abordadas y criticadas dentro del panorama laboral, ya sea por la especial preferencia de algunas empresas por acogerse a ella de forma injustificada como por el hecho de que genera una serie de perjuicios para quienes trabajan bajo esa máscara de autónomos sin serlo realmente.
Pero, ¿en qué consiste ser un falso autónomo y qué derechos se pierden? Se trata de personas que están dadas de alta en el régimen de autónomos, pero cumplen todas las características de un trabajador asalariado, como unos horarios fijos. Por tanto, esta figura no reúne las características que conlleva ser una persona que trabaja como autónoma de forma real, como el hecho de que su facturación varíe en función de la actividad realizada y pueda darse la posibilidad de que no facture nada en un mes con menos trabajo o, por el contrario, ingrese más en una mejor temporada con mayor actividad.
¿Por qué algunas empresas hacen uso de este fraude? Lo principal que se ahorran las empresas es tener que pagar la cotización a la Seguridad Social por cada persona trabajadora. Esto no sucede, ya que es el propio trabajador quien asume ese pago en su cuota de autónomo. Todas las ventajas que obtiene la empresa se convierten en inconvenientes y perjuicios para la persona trabajadora, que ve mermados muchos de sus derechos.







