La paz es la lucha por el futuro de la humanidad

La guerra imperialista siempre está ligada a la miseria de la mayoría trabajadora.
Derribo de aviones militares de Estados Unidos por parte de Irán de lo que Trump anunció como operación de "rescate" de uno de sus pilotos abatidos | Fuente: @irna_es
Derribo de aviones militares de Estados Unidos por parte de Irán de lo que Trump anunció como operación de "rescate" de uno de sus pilotos abatidos | Fuente: @irna_es

La purga del Estado mayor del ejercito de EE.UU. hecha por la Casa Blanca la semana pasada, respondería a serias discrepancias por el aventurerismo de Trump y su banda en la guerra de Irán (indudablemente no por la adhesión del ejército al imperialismo). Parece que los planes o posibles intentos de invasión terrestre han terminado en fracaso o ya se ven como una derrota inviable y estrepitosa de EE.UU.

Veremos si la hipótesis de que la fracasada operación aeroterrestre de EE.UU. este fin de semana podría ser una prueba para explorar las posibilidades de una operación militar terrestre, un intento de establecer una cabeza de puente u otro tipo de operación, con la excusa de rescatar a un piloto, es real o ficticia. También veremos si es cierto que los iraníes han golpeado o hecho huir con un ataque de misiles al buque de desembarco USS Tripoli que lleva 3.500 marines, aviones F-35, Osprey, helicópteros…

En una guerra asimétrica como esta, el tiempo corre en contra de EE.UU. e Israel. Su única posibilidad era derrotar a Irán mediante una guerra «relámpago» y un «cambio de régimen». El fracaso de los iniciales planes militares y subversivos, teniendo en cuenta la mentalidad supremacista de Washington, ha desatado su furia y desesperación, creyendo que pueden forzar una rendición incondicional escalando el conflicto hasta un punto límite, con amenazas, mediante una inviable y aventurera invasión terrestre y el aumento de los bombardeos masivos e indiscriminados, e incluso, con la tentación de utilizar armamento nuclear (¿a través de Israel?).

Sólo hay que ver las genocidas amenazas de Trump amenazando con que «una civilización morirá en una noche», o al criminal ministro de seguridad del gobierno de «Israel», el sionista Ben Gvir, que celebraba con champán la aprobación de la pena de muerte solo para palestinos (en una ley ad hoc racista propia del apartheid o de la Alemania nazi), riéndose en un programa de TV ante la pregunta de si hay que utilizar armamento nuclear contra Irán, y respondiendo que hay que aniquilar al país persa.

Para Irán, por contra, el tiempo corre a su favor, ya que puede vencer resistiendo sostenidamente en el tiempo, con su guerra prolongada y económica, misilística y de desgaste con el bloqueo del estrecho de Ormuz, con la acción coordinada del eje de la resistencia, y, sobre todo, apoyándose en su pueblo.

La vía estadounidense y sionista de «cambio de régimen» en Irán ha fracasado estrepitosamente y se ha convertido en un refuerzo de la unidad en defensa de su soberanía frente a la agresión imperialista. Las cadenas humanas de hoy en Irán alrededor de infraestructuras civiles amenazadas por Trump están siendo masivas. La voluntad de resistencia y el patriotismo del pueblo iraní esta hecho a prueba de bombas (literal).

En las circunstancias de una posible derrota estratégica de EE.UU., cada día que dura y escala la guerra, se acerca hacia un punto crítico de impredecibles consecuencias, desde un bombardeo masivo y terrorista convencional contra civiles e infraestructura civil clave de Irán (incluso centrales nucleares), a la utilización de armamento nuclear para forzar una capitulación de Irán y disuadir a China, Rusia y al resto los pueblos del mundo…

En todo caso, el alargamiento de la guerra de EE.UU. e Israel, llevará inevitablemente al bloqueo del transporte y a la destrucción de la infraestructura petrolera y gasística de todo Oriente Medio, lo que significará una brutal depresión económica mundial, algo que no solo afecta en vidas humanas, también a las condiciones de vida, en lo económico, lo social y lo laboral. La guerra no es solo un concepto ético, es también, y sobre todo, un concepto material.

La guerra imperialista siempre está ligada a la miseria de la mayoría trabajadora. Es a nosotros a quien pretenden hacer pagar la factura, con sus presupuestos militares, con la subida de la inflación y la caída de la actividad económica y productiva, con el hundimiento del valor de nuestros salarios y/o la perdida de nuestros empleos.

Y para que el descontento de la crisis no se dirija contra sus responsables, la oligarquía criminal saca a sus monstruos fascistas, para dividir, reprimir y extender su discurso de odio entre los trabajadores y los pueblos. No es casual el auge de la ultraderecha en tiempos de crisis y de guerra.

Esperemos que la tregua intermediada por Pakistán no sea utilizada como excusa por Trump y Netanyahu para recomponerse y volver a la carga. Por ello, Irán no se conformará con un alto al fuego temporal y exigirá garantías para una paz duradera, el fin de las sanciones, indemnizaciones por los daños económicos y humanos, que no se reconstruya la infraestructura militar de EE.UU. e Israel y que los pueblos de Oriente Medio recuperen su soberanía. En todo caso, la retirada de Trump (aunque siempre dirá que ha ganado) es una indiscutible victoria del pueblo de Irán y de todo el eje de la resistencia.

Los próximos días y semanas serán cruciales. Hoy en Irán, en Venezuela, en Cuba, así como en las gigantescas manifestaciones del pueblo de EE.UU. contra el fascista Donald Trump, se juega el futuro de la humanidad. Ahora es fundamental no resignarse y movilizarse masivamente por la paz y contra el fascismo. Hoy como ayer, la lucha antifascista, contra la guerra y la miseria es crucial para el futuro de la humanidad. Si ayer nuestro era el grito de Pan, Paz y Tierra, hoy lo es, Pan, Paz, Democracia y Soberanía.

¡No a la guerra!
¡OTAN No, bases fuera!
¡Paz, democracia y justicia social!
La solidaridad es la ternura de los pueblos

(*) Responsable de Movimiento Obrero del PCE