“Estamos dando pasos muy firmes y creo que la buena noticia, que nadie se confunda, es que no hay más que ver las posiciones de la derecha y de la ultraderecha para comprobar que lo ya avanzado no es ninguna reforma cosmética y no tiene nada que ver con la ley aprobada por Rajoy”. Así ha resumido Enrique Santiago, Secretario General del Partido Comunista de España y responsable de Unidas Podemos en las negociaciones para acabar con todos los contenidos lesivos y antidemocráticos de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana -más conocida como ‘ley mordaza’-, los importantes avances plasmados en el informe sobre la reforma de esta norma aprobado esta mañana en la reunión de la Ponencia en el Congreso.

“Por fin, después de más de cuatro años, hemos conseguido cerrar una ponencia en la que se ha trabajo intensamente”, incidió en declaraciones a los medios nada más acabar la reunión el también portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso.

Santiago quiso agradecer, en primer lugar, el trabajo realizado por “todas las fuerzas políticas que con su voto favorable, pese a las legítimas discrepancias que podemos tener, han permitido cerrar la ponencia y que pasemos ya al debate definitivo del informe en la correspondiente comisión legislativa”, en alusión a la Comisión de Interior.

“La Ley de Seguridad Ciudadana -apuntó-, con las modificaciones que se han aprobado, poco se parece ya a la que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy en 2015”, y para demostrarlo, nada mejor que exponerlas con claridad.

El dirigente comunista detalló que “se han introducido como principios orientadores el respeto y la observancia de derechos fundamentales, de los derechos humanos”, de la misma manera que “se ha reforzado el ejercicio del derecho de manifestación, de reunión, la libertad de expresión”.

Explicó que también “se han modificado y reducido radicalmente las sanciones para que no sean un elemento disuasorio del ejercicio de los derechos ciudadanos. Se han introducido sanciones de restauración y reparación del daño causado”, es decir, “hemos establecido un marco de sanciones progresista, moderno, adaptado a los países más avanzados de nuestro entorno”.

“Y por primera vez -señaló entre las cuestiones a destacar- en nuestro país habrá una norma sancionadora donde se pondere el importe de las sanciones que se impongan en función de la capacidad económica de las personas. La sanción a un comportamiento reprochable no tiene el mismo efecto para una persona que tiene muchos ingresos que para otra persona que cobra una jubilación o el salario mínimo”.

Pese a la justificada satisfacción por lo logrado hasta ahora, Santiago indicó que “las discrepancias que quedan son importantes, porque en materia de derechos fundamentales todo es importante”, e insistió en que “nosotros hemos trabajado para avanzar mucho en algunas de ellas, como desobediencia y faltas de respeto”.

En materia de desobediencia, expuso que Unidas Podemos ha propuesto “incorporar que, para ser apreciada como infracción, tenga que ser ‘manifiesta’ y con ‘oposición corporal’, algo que no existía antes en la ley”. Sobre faltas de respeto, indicó que “contraponemos el debido respeto a la autoridad con el ejercicio de la libertad de expresión, e impidiendo que este ejercicio o una simple discrepancia puedan ser sancionables”.

Explicó también que en relación a las denominadas ‘devoluciones en frontera’, “mantenemos una posición absolutamente garantista de cumplimiento de las sentencias de los tribunales europeos y pensamos que hay que seguir avanzando”.

Por último, sobre la utilización de material antidisturbios –lo que a nivel mediático se ha centrado en el uso de las pelotas de goma- señaló que “ya hay un gran acuerdo y vamos a seguir trabajando para que también se mejore”. A juicio de Enrique Santiago, “sería muy triste que este esfuerzo decayera, que no llegara a buen término y que este país siguiera varios años más con una ‘ley mordaza’”.