El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, el Banco de España y la Agencia Tributaria acaban de poner en marcha el Observatorio de Márgenes Empresariales, con la finalidad de aumentar la información disponible sobre los beneficios de las empresas no financieras y facilitar el estudio de su evolución. Aunque no están incluidos los datos del oligopolio financiero, cuyos resultados han sido espectaculares estos últimos años, y considerando que los márgenes empresariales presentan una gran heterogeneidad entre sectores y entre empresas de un mismo sector, el primer informe trimestral publicado por el Observatorio en este mes de julio refleja una realidad innegable: los márgenes empresariales son los que han alimentado en mayor proporción el proceso inflacionario de estos años en España, en detrimento de los salarios.
Los beneficios empresariales son los principales responsables de la escalada de la inflación en España, que en media anual aumentó un 8,4% en 2022. Son los márgenes empresariales de las grandes empresas con mayor poder de mercado los que explican básicamente la variación de los precios, mientras que los salarios apenas contribuyen a su aumento. Los efectos de segunda ronda que alargan la escalada de los precios provienen fundamentalmente de los comportamientos empresariales de las empresas de mayor dimensión que tienen sobrada capacidad para fijar precios trasladando los aumentos de costes y el elevado crecimiento de los beneficios.
Según los principales resultados del informe trimestral del Observatorio de Márgenes Empresariales, los márgenes crecen más del triple que los salarios desde 2019 y son las empresas con mayor poder de mercado las que más aumentan sus beneficios. En particular, el oligopolio energético multiplica casi por cuatro sus resultados respecto a 2019 en valores absolutos, registrando récord de beneficios en plena crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. Los sectores del turismo, hostelería y de la cadena alimentaria se han sumado con posterioridad al proceso de impulso de los márgenes empresariales.
El sector turístico y hostelero, que sufrió descensos en sus márgenes a lo largo de 2020, inició su recuperación gradual a mediados de 2021 y registra ahora márgenes empresariales en máximos históricos, destacando el subsector del transporte aéreo, las agencias de viajes y la propia hostelería.
Respecto a los sectores de la cadena alimentaria, cuyos márgenes agregados se contrajeron desde el inicio del shock energético hasta 2022, sus beneficios ya aumentan en en el último año, destacando los mayoristas del sector alimentario que incrementan un 75% su margen en términos absolutos.
La principal conclusión de todo lo anterior y de otros muchos estudios es que los salarios no son los culpables de la inflación, sino sus víctimas, si consideramos la pérdida de poder adquisitivo que sufren. Cuando comprobamos que los márgenes empresariales, en particular de las empresas con poder de mercado, son quienes alimentan la escalada de precios de los últimos años, podemos afirmar que los asalariados son los grandes perdedores de la crisis inflacionaria.







