Capitalismo puro y duro

El 1% más rico de España acapara el 22% de la riqueza de todo el país

Mientras el 50% de los hogares más pobres apenas llega al 8%
Eat the rich

A estas alturas de la vida ha quedado más que comprobado que la inflación es en parte como consecuencia del aumento indecente de los beneficios empresariales, estos acaban en los bolsillos de esa parte minúscula de la población que son los ricos, los cuales acaparan la mayor parte de las rentas y el patrimonio. En concreto más de la mitad del valor de la riqueza en España se concentraba en manos de apenas un 10 % de la población y el 1 % más acaudalado tenía una quinta parte, mientras el 50 % de los hogares más pobres apenas llegaba al 8 %.

Los datos los aporta un informe publicado este lunes por Oxfam Intermón en donde se desvela que la desigualdad se está disparadando debido a que las empresas están acumulando más poder y dinero, sin que esto se repercuta en el resto de la sociedad. En concreto, destaca que los beneficios de las compañías han enriquecido “directamente a sus accionistas a costa de los trabajadores y las trabajadoras y de la inmensa mayoría de la población”. Es decir, que se han beneficiado las rentas de capital, concentradas en unas pocas personas, a costa de las rentas del trabajo, que son la inmensa mayoría de la sociedad.

El informe analiza cómo 50 de las principales empresas españolas contribuyen a agravar las desigualdades. La concentración extrema en sectores clave, como el eléctrico, donde un reducido número de actores domina hasta el 86,1 % del mercado, o el bancario, propicia comportamientos contrarios a los intereses de la mayoría de la ciudadanía.

“Los datos nos muestran una distribución desproporcionada con energéticas y bancos registrando crecientes beneficios, traducidos en retribuciones millonarias a accionistas y altos ejecutivos, mientras que 14 millones de personas en nuestro país ven cómo han aumentado los costes de su hipoteca y 17,1 % de personas no podía permitirse mantener su casa caliente”, señala Cortada. A pesar del aumento del 16 % en los beneficios, estas empresas apenas contribuyen al crecimiento del empleo, evidenciando una desconexión entre ganancias y generación de empleo a nivel nacional, pues tan solo aumentó un 0,1 % la plantilla de estos gigantes empresariales entre los que se encuentra Repsol, El Corte Inglés, Telefónica, Mapfre o Inditex. Este porcentaje contrasta con la evolución del empleo a nivel nacional, que creció un 3,1 % en 2022 y un 6,2 % desde 2020.

Por otro lado, la desigualdad de género persiste en estas empresas, con las mujeres ganando un 15 % menos que sus colegas masculinos en promedio. Además, la tendencia a reducir la presencia en guaridas fiscales se ha revertido en 2022, y el esfuerzo ambiental sigue siendo insuficiente y desigual.

A esta desigual tendencia se suma la evolución de la riqueza financiera: el peso de los activos financieros sobre la riqueza bruta casi se ha doblado en los últimos 20 años, y prácticamente el 80 % del valor de los mismos está en manos del 10 % más rico de la población española. La organización insiste además en que casi la mitad de las grandes empresas analizadas tienen un vínculo, ya sea por ser propietarios o por estar en los órganos directivos, con las personas que están en el 1 % más rico del país.