Contra la desindustrialización

La protesta de la plantilla de Schneider Griñón llegará al Congreso el 14 de febrero

El PCE de Madrid: «Ya es hora de que se pare este despropósito, la planta de Griñón tiene viabilidad y no se puede dejar en la calle a centenares de familias»
No al cierre de Schneider Griñón

Este 14 de febrero, entre las 18 y las 20 horas, los trabajadores y las trabajadoras de Schneider Electric Griñón se concentrarán ante el Congreso de los Diputados para reivindicar la continuidad de una factoría que genera unos doscientos puestos de trabajo en el sur de la Comunidad de Madrid.

El comité de empresa espera que la protesta sea multitudinaria y confía en aglutinar el numeroso apoyo que ha recibido durante estos años. El objetivo es evitar el cierre definitivo de una planta rentable, productiva y con una plantilla muy formada. «Cuando la negociación del expediente de regulación de empleo de Schneider Griñón está a punto de entrar en el ecuador, CC. OO. de Industria y la sección sindical han decidido dar una nueva vuelta de tuerca a la movilización que protagoniza la plantilla desde hace unos años», explican desde el sindicato.

Apoyo del Partido Comunista

Ante el anuncio de la multinacional Schncider Electric del cierre de su actividad de la fábrica situada en Griñón, desde el Partido Comunista de España en Madrid se han posicionado «radicalmente en contra de la decisión». Desde el PCM manifiestan toda su «solidaridad a los trabajadores y trabajadoras… y compromiso en la defensa de los puestos de trabajo».

Para el Área de Movimiento Obrero del PCE en Madrid, la postura de la empresa de llevarse la producción fuera de España no se justifica por razones económicas, técnicas o de producción. «Lo único que busca Schncider Elcctric es aumentar aún más los beneficios empresariales a costa de la vida de cientos de trabajadores, mostrando el verdadero afán de los empresarios en el capitalismo, que no es otra que seguir apropiándose de la riqueza que genera la clase trabajadora», recoge el comunicado difundido.

Para los y las comunistas de la Comunidad de Madrid, el planteamiento del cierre no hace más que ahondar en la desindustrialización, que sigue avanzando hacia un modelo productivo totalmente terciarizado, con condiciones laborales precarias y que castiga especialmente al sur de la región. Esto aumenta el desequilibrio territorial que sufre Madrid, al que se oponen. «Desde el PCE en Madrid apostamos por impulsar un plan de reindustrialización que asegure el crecimiento sostenible del tejido industrial en la región», defienden en el texto.

Por último, el Partido Comunista de España en Madrid anuncia que se pone a disposición de la plantilla en todas las movilizaciones, acciones y huelgas que planteen y realicen, «como llevamos haciendo durante iodo este tiempo desde el inicio del conflicto, poniendo nuestro músculo militante al servicio de nuestra clase», concluyen.