Es ya conocido cómo ciertas empresas que prestan sus servicios a España contratan a trabajadores y trabajadoras en otros países con peores condiciones laborales, deslocalizando así su servicio para aumentar sus ganancias a costa de pagar sueldos de miseria.
Portugal es desde hace años un «paraíso» para los call centers sin ningún tipo de regulación, hasta el punto que en la actualidad la profesión de teleoperador ni siquiera está reconocida como tal en el país luso, con todo lo que esto implica, puesto que no existen convenios que amparen a los trabajadores y las trabajadoras, ni ningún tipo de normativa, siendo así que todos los derechos que tienen las personas que trabajan en los call centers en Portugal es en base a un estatuto general de los trabajadores, traduciéndose esto en lo más básico en base a lo que a derechos se refiere.
Todo esto es un caldo de cultivo perfecto que utilizan empresas como Konecta, Sitel o Teleperformance —ente otras multinacionales— para contratar a trabajadores españoles en Portugal y realizar llamadas a España ofreciendo sus servicios cobrando sueldos de miseria, actualmente el salario mínimo en Portugal se sitúa en 820 € tras un aumento por parte del gobierno desde el pasado 1 de enero.
A raíz de esta subida de sueldo la empresa Teleperformance en la que trabajan unos 11.000 trabajadores y trabajadoras, de los cuales un porcentaje elevado son de origen español, decidió realizar una cierta serie de artimañas para no llevar a cabo el aumento del salario a la plantilla.
Según Teleperformance, en un comunicado enviado a los trabajadores en diciembre de 2023 y anunciada por su CEO, realizarían una «restructuración salarial» la cual consistiría en una revisión del salario y un aumento del subsidio de alimentación, pero lo que realmente querían decir en dicha comunicación es que con la subida del salario mínimo de 760 € para 820 € irían a robar esa diferencia en los pluses que venían recibiendo los trabajadores y las trabajadoras.
En un comunicado emitido por SINTTAV (Sindicato Nacional de Trabajadores de las Telecomunicaciones y Audiovisual) critican el proceso de «reestructuración salarial» anunciado por el CEO de Teleperformance Portugal como una forma de evitar pagar el aumento del salario mínimo. Según la información que ha llegado al sindicato, esta revisión se traduce en reducciones de al menos 50 euros.
La empresa Teleperformance cuenta con 11 centros de trabajo en Lisboa, ciudad en la que alquilar un piso en la actualidad es más caro que en ciudades como Madrid o Barcelona. Teniendo esto en cuenta y cómo aumentó el precio de los productos básicos en Portugal, no es de recibo que una multinacional como Teleperformance pague salarios de miseria a sus trabajadores, más incluso si tenemos en cuenta que sus beneficios son millonarios. Lo recaudado en 2022 ascienden a 645 millones de euros de ganancias.
El pasado 7 de febrero más de 500 personas que trabajan para la compañía se organizaron en una reunión convocada por el sindicato SINTTAV durante el horario laboral, acordando así ir a la huelga el próximo día 26 de febrero. El paro será de 24 horas, afectando a toda la empresa en su conjunto y contará con una una concentración a partir de las 14:00 horas frente a la sede principal de Teleperformance en Lisboa ubicada en el City Center de Entrecampos.
La reivindicación principal será un aumento salarial progresivo compatible con la antigüedad de los trabajadores y las trabajadoras en la empresa, que sea acorde al aumento del coste de la vida y los beneficios que declara la empresa.







