Las comunistas debemos tener mucho que decir sobre la transición energética. No podemos quedarnos al margen de la discusión en torno hacia dónde va la humanidad en términos de obtención, distribución y consumo de energía. Con este número 262 de la revista Nuestra Bandera, con título “Reflexiones críticas en torno a la transición energética”, pretendemos contribuir al debate de la izquierda sobre este tema de brutal necesidad. Desde el PCE apostamos por un cambio total en el modelo de producción y consumo para aspirar a la supervivencia de la especie humana, con el decrecimiento como eje vertebrador.
Y es que en estos momentos se evidencia que el debate sobre cómo revertir el modelo de desarrollo para evitar el colapso hacia el que nos encaminamos no es una cuestión que haya que hacer pensando en el futuro, sino que no puede pasar de la presente generación.
Plantear la necesidad de un nuevo modelo energético está directamente relacionado con plantear un nuevo modelo de sociedad más equilibrada, no solo en los hábitos de consumo, sino en toda la escala de valores sobre los que desarrollar la vida diaria; es decir, asentada en un cambio de paradigma ideológico que entienda que no es más feliz quien más consume, quien más gasta. La Humanidad está abocada a una reducción drástica del consumo energético y de los bienes materiales. El modo en que nos organizamos como sociedad, consumimos y producimos determinará si el modelo es equitativo y colaborativo, o si por el contrario será un modelo basado en el acceso casi ilimitado de recursos por parte de una minoría y en una vida de carestía y condiciones de vida indignas para la mayoría de la población.
Tesis decrecentistas
Desde esta urgencia, las tesis decrecentistas se discuten desde diferentes perspectivas por los y las autoras con las que hemos contado para la sección política de este número. Alberto Coronel presenta un análisis del marxismo decrecentista, seguido por la exposición de los objetivos del ecosocialismo democrático cortesía de Jason Hickel. La ciudad verde-albedo es reivindicada por Elena Krause, a la vez que Juan Bordera llama la atención sobre el papel de los océanos en la era actual. Luis González Reyes reivindica las energías renovables verdaderamente renovables frente a la “hipertecnología”. Un análisis crítico y realista de supuestas soluciones energéticas lo continúa Iván Sáez García respecto al hidrógeno en el sector energético. Lina Ferrer y Esteban M.M. Pérez-González traspasan nuestras fronteras con una crítica de la implantación de la Agenda 2030 y el ODS7 en Asia y África. David Pineda reivindica la inviabilidad de la transición energética en el capitalismo, seguido de Manuel Garí Ramos, quien desmiente que la industria fósil vaya a desaparecer. Contamos con la valiosa aportación de Demetrio Alves, del Partido Comunista Portugués, apuntando hacia una transición energética compatible con los pueblos y la naturaleza, seguido por la crítica científica de Irene Calvé Saborit y Manoel da Costa al autoconsumo y las comunidades energéticas.
El número se culmina con la aportación de Violeta Garrido en la Sección de Cultura, presentando una muy necesaria ecocrítica cultural del solucionismo tecnológico, así como con Jorge Riechmann como Autor Invitado, sobre energía, transiciones ecosociales y modos de vida.
Para la Sección a Vueltas con los Clásicos contamos con la aportación de José Luis Martín Ramos, que comenta y analiza el último artículo de Lenin “Mejor poco, pero mejor”. Con él iniciamos una serie de aportaciones de diferentes autores sobre su papel y su obra en el año del centenario de su fallecimiento.
Y, como es habitual, la revista cierra con la reseña de tres libros relacionados con la temática central de la Sección Política. El capitalismo o el planeta. Cómo construir una hegemonía anticapitalista para el siglo XXI, de Fréderic London, con reseña de Silvia Moreno Parrado; Socialismo de medio planeta, de Troy Vettesse con reseña de Eva García Sempere; y, finalmente, A People’s Green New Deal, de Max Ajl con reseña de Alejandro Pedregal.
Por último, Nuestra Bandera agradece su aportación al Grupo de Trabajo de Energía y Medio Ambiente (GEMA) del PCE y, especialmente, a David Pineda, Irene Calvé y Paula de Navascués por su especial implicación en la conformación de este número, así como a los diversos autores y autoras por su rica y rigurosa aportación, y a quienes con su trabajo hacen posible que esta revista vea la luz.







