El Grupo Parlamentario Por Andalucía, a través de su portavoz Inma Nieto, ha solicitado la creación de una comisión de investigación para esclarecer las adjudicaciones fraudulentas por parte de la Junta de Andalucía. Según Nieto, el reciente informe del Tribunal de Cuentas, que detecta irregularidades en la asignación de 458 millones de euros entre 2016 y 2022, revela una grave vulneración de la ley que califica de «corrupción» que debe ser depurada en sus responsabilidades.
El informe detalla que miles de contratos fueron fragmentados para eludir los procedimientos de licitación pública, y se adjudicaron bajo un supuesto régimen de emergencia, sin que existieran razones justificadas para evitar la competencia. La mayoría de estas adjudicaciones, distribuidas en pequeños contratos, respondían a compras y servicios que podrían haber seguido procesos ordinarios, lo que levantó sospechas de abuso en el uso de mecanismos excepcionales.
Durante su intervención, Nieto subrayó la importancia de esta comisión para depurar responsabilidades políticas y exigió transparencia en la gestión pública. «¿Cuánto le ha costado a la ciudadanía?» se preguntó Nieto, calificando de «escándalo» los beneficios que se llevaron unas pocas empresas sanitarias, especialmente farmacéuticas.
La portavoz también instó al resto de formaciones políticas a respaldar esta propuesta como un paso clave para garantizar la rendición de cuentas y combatir la corrupción en las instituciones andaluzas. «Es un procedimiento viciado que está beneficiando a los amigotes del Partido Popular», denunció. Inma Nieto ha recordado otros caso similares de otras regiones gobernadas por el PP, como la Comunidad de Madrid de Ayuso.
Por último, Nieto destacó que esta investigación es crucial para asegurar que los recursos públicos sean gestionados de manera ética y eficiente, en beneficio de una ciudadanía andaluza que padece el estado de una sanidad pública andaluza «destrozada». En la misma línea, Toni Valero (coordinador de IU Andalucía) señaló que a Moreno Bonilla «le han pillado con el carrito del helado» en lo que califica de «estrategia deliberada» para crear «una red de empresas clientelares» afines a su partido.
En otra intervención, Inma Nieto pudo «pedir responsabilidades» a Moreno Bonilla, pero el presidente de Andalucía trató de rebajar el hecho al «juego político». Algo que calificó Nieto de «excusas que no cuelan», reclamando gobernar con «decencia» al barón popular que pareció reírse de las acusaciones. «No me desprecia a mí (al reírse), desprecia a la gente», le replicó la portavoz de Por Andalucía.







