Dulcinea Bellido, Paca Sauquillo y Carmen Díez de Rivera

Madres de Europa, mujeres imprescindibles en la construcción democrática

Es fundamental reconocer las aportaciones de las mujeres en la transformación de las sociedades, para fomentar así una cultura que valore la igualdad de género y que promueva la participación equitativa en todos los ámbitos de la vida pública y privada
Voces imprescindibles. Mujeres en la construcción democrática

Las mujeres seleccionadas para representar a España en el proyecto «Mothers of Europa: pioneras de la democracia» han sido Dulcinea Bellido Carvajal, Paca Sauquillo y Carmen Díez de Rivera. Dicho proyecto, puesto en marcha por Coglobal (entidad que diseña y desarrolla procesos de participación ciudadana) y en el que intervienen también varios países de la…

¿Cuántas vidas caben en una vida de mujer que lucha? ¿Cuántas vidas caben en una vida de mujer que reclama? ¿Cuántas vidas caben en una vida de mujer que está de pie, que se levanta y no se calla, que quiere ser y que las demás sean? ¿Cuántas vidas caben en las vidas de mujeres que se atrevieron a soñar y a hacer, a hacer con intención, a hacer mucho por todas nosotras, a levantar la voz para reclamar derechos? ¿Cuántas vidas caben en las vidas de Dulcinea Bellido Carvajal, militante temprana del Partido Comunista de España y fundadora del Movimiento Democrático de Mujeres; de Paca Sauquillo, militante del PSOE y fundadora del MPDL; de Carmen Díez de Rivera, Jefa de Gabinete de Adolfo Suárez y una de las primeras eurodiputadas españolas por el CDS, cuántas vidas caben en ellas?

Dulcinea Bellido Carvajal, Paca Sauquillo y Carmen Díez de Rivera han sido las mujeres seleccionadas para representar a España en el proyecto Mothers of Europa: pioneras de la democracia. Dicho proyecto, puesto en marcha por Coglobal (entidad que diseña y desarrolla procesos de participación ciudadana) y en el que intervienen también varios países de la Unión Europea, tiene como objetivo dotar de visibilidad a mujeres europeas que han contribuido con sus luchas sociales y políticas a traer derechos democráticos y mayores cotas de igualdad en los países de la Unión Europea. Porque cabe preguntarse, ¿cómo contamos nuestra historia? ¿Desde qué lugar? ¿Desde qué poder? ¿Por qué se ha orillado a las mujeres del relato histórico? ¿Cuáles son las razones de la invisibilización de las contribuciones de las mujeres en los avances y las transformaciones sociales?

El pasado día 24 de octubre participé en una jornada sobre este proyecto —en el que aporté una semblanza de Dulcinea Bellido— junto a Eva García Sempere (bióloga, experta universitaria en desarrollo local y cooperación multilateral, actual y primera mujer secretaria de organización de IU), que abordó la vida e influencia de Carmen Díez de Rivera, e Ignacio Cano (diputado del PSOE), que explicó el compromiso social de Paca Sauquillo en la mesa redonda Voces imprescindibles. Mujeres en la construcción democrática celebrada en el Ateneo de Málaga. El evento estuvo presentado por Andrés Falk (director de Coglobal) y Antonia Morillas (ex Directora del Instituto de las Mujeres) que introdujeron el acto y lo moderaron. El objetivo del panel de debate fue dar a conocer el proyecto y visibilizar a tres mujeres que han tenido mucho que ver en la consecución de derechos democráticos y de dignidad vital de los que hoy disfrutamos y de las que somos deudoras las generaciones posteriores.

Tal como he referido, necesitamos preguntarnos sobre la forma en la que se ha contado la historia, desde dónde se ha contado, cuáles han sido sus protagonistas y con qué fines se ha contado así.

El proyecto de Coglobal incide en visibilizar a las mujeres, porque a menudo se las ha sacado del relato de la historia, y sin sus aportaciones no se pueden entender grandes avances democráticos en los países de la Unión Europea, que tienen que ver con aspectos centrales y muy potentes como el avance evolutivo que supone la igualdad de derechos en todos los ámbitos —tanto entre sexos como entre clases—, como los derechos sexuales y reproductivos, como los derechos laborales, como la paz o los derechos de protección del medio ambiente, como los de inclusión o los de corresponsabilidad y también con considerar derechos políticos asuntos que parecían restringidos en el pequeño ámbito de lo particular o núcleo familiar, como son los cuidados, o la igualdad en el desarrollo y los usos de los tiempos de trabajo y de los tiempos vitales. Es fundamental reconocer las aportaciones de las mujeres en la transformación de las sociedades, así como su perspectiva sobre todos los asuntos que atañen al desarrollo de la vida en el planeta, para fomentar así una cultura que valore la igualdad de género y que promueva la participación equitativa en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Además, nuestros hijos, hijas e hijes necesitan referentes mujeres en todas las disciplinas (ciencia, arte, educación, literatura, medicina, política…) para mirarse en ellas, para de verdad poder entender y valorar lo que significa la igualdad y contar con más herramientas para construir sociedades verdaderamente igualitarias. Porque es imposible caminar en la buena dirección histórica y de evolución humana dejando fuera a más de la mitad de la población del planeta.

El proyecto de Coglobal tiene la virtud, además, de incluir en los libros de texto las semblanzas de estas mujeres elegidas por cada país que participa en el mismo. Es necesario el correlato educacional con perspectiva de género para avanzar en la igualdad. Nos saludamos por ello.

Mujeres españolas elegidas

En este sentido, las tres mujeres elegidas en España, Dulcinea Bellido Carvajal, Paca Sauquillo y Carmen Díez de Rivera, han sido pioneras en muchos aspectos políticos y sociales, sembrando derechos para las generaciones posteriores.

Así, la trayectoria vital de una mujer como Dulcinea Bellido Carvajal (1936-2001) no puede quedar en el olvido y es necesario rescatarla del silencio y sintonizar su voz en el dial de la historia. Dulcinea era modista de profesión, mujer de clase obrera, emigrante desde su pueblo, Valencia del Ventoso en Badajoz, al Madrid del desarrollismo de mediados de los años cincuenta del siglo pasado. Su familia perdió la guerra y lo perdió todo. En Madrid ella comenzó a trabajar de modista a los 12 años y a militar en el clandestino Partido Comunista de España a los 17. Fue comunista antifascista, activista vecinal y feminista, fundadora del Movimiento Democrático de Mujeres. Durante una época negra, negrísima de la historia de España se dedicó a organizar a las mujeres de los presos políticos en España (junto a Carmen Rodríguez, ya que las parejas de ambas —Luis Lucio Lobato y Simón Sánchez— fueron dos de los presos políticos que más tiempo estuvieron en las cárceles de Franco), organizando visitas a autoridades civiles, eclesiásticas y militares para reclamar justicia y amnistía para los presos políticos en España. Tuvo la enorme visión política de conectar a estas mujeres de preso y a las mujeres del clandestino Partido Comunista con las mujeres que participaban en las asociaciones vecinales femeninas de amas de hogar permitidas por el régimen, amadrinadas por la Sección Femenina, y con las mujeres feministas del clandestino MDM. De tal manera, que haciendo entrismo político clásico fueron transformando esas asociaciones en movimientos vecinales reivindicativos de derechos de dignidad y vida saludable en los barrios periféricos de las grandes ciudades. No se entienden las transformaciones de barrios como Vallecas en Madrid, o los Nou Barris de Barcelona sin la labor incansable de estas mujeres que reclamaban desde escuelas públicas y centros de salud a calles asfaltadas y semáforos, agua corriente o transportes públicos. Además, lucharon contra las subidas abusivas de los precios de los alimentos, haciendo huelgas del pan en los barrios, o exigiendo aclarar estafas que hacían subir los precios, como el del aceite de oliva debido a la macroestafa de Redondela, en la que estaban implicados altos mandatarios del Franquismo, entre ellos el propio hermanísimo de Franco, Nicolás Franco Bahamonde, y sobre el que echó tierra el magistrado Mariano Rajoy Sobredo, padre del expresidente Mariano Rajoy. Debemos mucho a estas mujeres de clase trabajadora, que despertaron políticamente en plena dictadura dejando lo mejor de sus vidas para trabajar por derechos de dignidad vital y feministas para todas nosotras. Como dice la filósofa Rosi Braidotti, el feminismo es la ideología de las cosas de comer, la ideología de la dignidad y de la vida buena. Dulcinea tuvo claro, como militante comunista y feminista, que había que ir donde estaban las mujeres para cambiar las cosas, a los barrios obreros. Ella tuvo la lucidez política de conectar feminismo y clase y siempre defendió que la lucha de género y la lucha de clases debían ir de la mano. Tenemos mucho que aprender de una mujer como ella, con altos valores sobre la importancia de las luchas colectivas, de las redes de mujeres, por encima de individualismos absurdos, para conseguir cambiar las cosas.

Su militancia política en el PCE la llevó a ser miembro del Comité Central (fue una de las 17 mujeres entre 124 miembros) y a ocupar el puesto 6 (en un principio ocupaba el puesto 5, pero se la bajó uno para que lo ocupara Ramón Tamames) en la candidatura por Madrid a las primeras elecciones Generales de 1977. En aquella campaña consiguió, junto con otras destacadas militantes, que el PCE fuera el único partido que llevaba un programa específico sobre la cuestión femenina, llegando a realizar un mitin sobre ello en la Plaza de Toros de Vista Alegre el 28 de mayo de 1977, poniendo así cuestiones de igualdad de género en la agenda política española.

De igual manera, sin el trabajo político y social de Paca Sauquillo (Madrid, 1944), abogada y luchadora por los derechos humanos y por la paz, tampoco se entiende bien la historia actual. Sauquillo inició su andadura como “abogada de pleitos pobres” que diría mi abuela, defendiendo a personas humildes de los especuladores de suelo, estafadores que hacían negocio con la vivienda en el Madrid del desarrollismo de los años sesenta; también defendió a personas acusadas de delitos políticos y sindicales por la dictadura, entre ellos a mi propio padre, y agradecidas estamos. Con posterioridad ya en los años ochenta se dedicó a la causa de la Paz, fundando el Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL). Además, ha sido diputada autonómica en Madrid, eurodiputada y senadora, así como Presidenta del Comisionado para la Memoria Democrática del Ayuntamiento de Madrid cuando Manuela Carmena fue su alcaldesa. Su trayectoria es extensa y su trabajo en la reivindicación de derechos humanos es incansable.

Y, para finalizar, la terna se completa con Carmen Díez de Rivera y de Icaza (1942-1999), mujer culta y con mucha formación, llegó a ser Eurodiputada por el CDS, perteneciente a la aristocracia y a la élite del régimen franquista por lazos familiares (era hija biológica de Ramón Serrano Suñer, hecho del que se enteró siendo ya adulta y que marcó su vida). Carmen Díez de Rivera mostró siempre una gran independencia de criterio. Fue una política inteligente y hábil, que creía profundamente en la democracia. Desde su posición de jefa de Gabinete de Adolfo Suárez trabajó para que se legalizaran los partidos políticos y los sindicatos, también el PCE, en la renaciente democracia española tras la muerte del dictador Franco, con una gran lucidez y compromiso democrático, algo que le constó probablemente que la pagaran con cierto ostracismo histórico sobre su persona. De hecho, se la intentaba desprestigiar con insinuaciones sobre su relación con Adolfo Suárez o cualquier otro dirigente político con el que ella mantuviera algún contacto, como así reconoce en sus memorias cuando habla por ejemplo de cómo se gestó la legalización del PCE.  Sus contribuciones, tanto políticas en la defensa de las libertades políticas y sindicales en el ámbito nacional, como en la defensa del desarrollo sostenible en el ámbito europeo, son claves para entender la construcción europea. Por todo ello, su figura política merece ser recordada, rescatada del olvido histórico y puesta en valor.

Conviene seguir el desarrollo de este bello proyecto de Coglobal. Estaremos atentas.

(*) Carmen Barrios Corredera, escritora y fotoperiodista

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.