Siria, escenario de grandes desafíos entre las potencias regionales y mundiales

Israel ha realizado más de 1.000 ataques aéreos sobre todas las estructuras militares de Siria, Estados Unidos tiene una base en el noreste y Rusia dos bases en la costa mediterránea
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Encuentro de al-Assad y Ali Khamenei en Teherán (feb. 2019) | khamenei.ir - CC BY 4.0
Encuentro de al-Assad y Ali Khamenei en Teherán (feb. 2019) | khamenei.ir – CC BY 4.0

La caída del gobierno de Bashar al-Assad el 8 de diciembre en Siria ocurrió de manera tan rápida que sorprendió al mundo. Es natural que surjan preguntas sobre ¿por qué y cómo ocurrió esta caída?, ¿qué factores influyeron para qué el régimen de Siria colapsara tan rápidamente?, ¿fueron factores internos la causa de esta caída o factores externos? ¿qué países desempeñaron los papeles principales en esta complicada situación  política? ¿quiénes fueron los ganadores y los perdedores?, y lo más importante, ¿hacia qué dirección se dirigirá el país con la llegada de una fuerza islamista en el poder?

Mohamed al- Jolani, líder de Hay-at Tahrir al-Sham, afirma que su grupo no tiene similitudes con los talibanes en Afganistán, que creen en la convivencia entre diferentes etnias, religiones y lenguas, y que las mujeres no están obligadas a usar el hiyab. Además, sostiene que Siria ya ha sufrido bastante debido a las guerras y desean vivir en paz a partir de ahora, sin querer hacer otra guerra contra Israel, y realizan un llamamiento a los refugiados que emigraron a otros países durante el gobierno de Assad para que regresen a su patria. Estas palabras del actual líder de Siria pueden ser tranquilizadoras, pero en realidad, muchos aún no creen en estas promesas y las consideran más como una táctica para consolidar el nuevo gobierno en el poder. Antes de la victoria de la Revolución Islámica en Irán en 1979, el ayatolá Jomeini decía cosas similares, pero después de que consolidó su poder, retractó sus palabras y dijo que todo lo había dicho por conveniencia.

En 1979, el islam político llegó al poder en Irán y, a partir de allí, logró crear muchas olas de influencia en Asia Central, Oriente Medio y el norte de África. Ahora, 45 años después, y a la luz de los logros negativos en Irán, Afganistán y cualquier otro lugar donde hayan tenido poder, la intensidad y el alcance de esas olas se ha reducido, de tal manera que ahora podemos afirmar que el islam político está atravesando su periodo de declive. Si el actual líder de Tahrir al-Sham afirma que no tiene similitudes con los talibanes, podría estar mostrando un aspecto de realismo político y, al mismo tiempo, aprendiendo de lo que ya ha sido experimentado.

Tras la caída del gobierno de Bashar al-Assad, Siria ha entrado en una nueva fase de transformaciones. Con el fin del régimen de la familia Assad después de 53 años y bajo el vacío de poder creado, Siria se ha convertido en un escenario de desafíos relacionados con los intereses económicos y políticos de los Estados regionales y mundiales. Los 53 años de dominio de la familia Assad en Siria siempre fueron ejercidos con mano de hierro y con un historial de una de las dictaduras más crueles de la región. 500.000 muertos desde 2011, más de diez millones de desplazados y personas sin hogar, decenas de miles de prisioneros políticos, torturas y ejecuciones, y una economía quebrada con pobreza generalizada entre la población, son una parte de las consecuencias de estos largos 53 años.

Turquía ocupa amplias zonas en el norte y, a través del Ejército Libre Sirio, busca avanzar hacia las zonas kurdas y poner fin al gobierno autónomo de Rojava

Siria, al enfrentar las olas de la Primavera Árabe a finales de 2010 y principios de 2011 —que después de Túnez, Egipto y otros países árabes llegó a su territorio—, en lugar de dialogar con las manifestaciones pacíficas y no violentas de los ciudadanos que pedían mayor participación en la vida política y económica del país, eligió el camino de la confrontación con la población. Finalmente, se vio obligada a mantenerse en el poder con la ayuda económica y militar de la República Islámica de Irán en tierra y el apoyo aéreo de Rusia desde el cielo. La continuación de esta política llegó a un punto muerto, donde el régimen de Bashar al-Assad quedó completamente desconectado de las realidades sobre el terreno, ignorándolas. La pobreza generalizada entre la población y el profundo descontento en las fuerzas militares hacían imposible la permanencia del régimen en el poder, ya que sus principales aliados, Irán y Rusia, se encontraban cada uno con sus propios problemas. El liderazgo de Hezbolá en Líbano casi se había desintegrado y ya no podía ofrecer apoyo a Bashar al-Assad, y Rusia tal vez ya no veía ninguna posibilidad de que al-Assad siguiera en el poder para seguir apoyándolo.

Hoy en día, Siria es uno de los pocos países en el mundo que alberga la presencia militar de varios países simultáneamente. Estados Unidos tiene una base en el noreste con 900 militares. Turquía ocupa amplias zonas en el norte y, a través de las fuerzas del Ejército Libre Sirio, busca avanzar hacia las zonas kurdas y poner fin al gobierno autónomo de Rojava. Rojava ha mostrado una experiencia muy valiosa de autogobierno y convivencia pacífica a través de derechos igualitarios entre hombres y mujeres, diversas religiones y extender la justicia social, lo que asusta enormemente al gobierno de Rajab Erdogan en Turquía. No es por casualidad que decenas de miles de personas de diversas zonas de Siria, preocupadas por el futuro incierto bajo los órdenes de nuevos gobernantes, se estén trasladando a las zonas kurdas. Ahora se ha hecho evidente que las fuerzas de Tahrir al-Sham, con el apoyo total de Turquía y un largo proceso de preparación, han llevado a cabo un plan para poner fin al régimen de Bashar al-Assad. Por ello, la embajada de Turquía fue reabierta de inmediato en Damasco, y el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía visitó Damasco, rezó en la Mezquita de los Omeyas y, al mismo tiempo, anunció que Turquía estaba dispuesta a asumir la formación del nuevo ejército sirio.

Israel, además de los Altos del Golán, que ocupó en 1967, está avanzando aún más en estas áreas y dice que nunca se retirará de ellas

Israel, además de los Altos del Golán, que ocupó en 1967, está avanzando aún más en estas áreas y dice que nunca se retirará de ellas. Rusia tiene dos bases militares en la costa del Mediterráneo, una naval y otra aérea y parece que continuará su presencia, mientras que Irán, antes de que las fuerzas de Tahrir al-Sham llegaran a Damasco, se vio obligado a retirar todos sus efectivos de Siria, ayudado por Rusia, habiendo sufrido más de 6.000 muertos y 30 mil millones de dólares en costos por su presencia militar en Siria. La República Islámica de Irán fue el mayor perdedor en las actuales circunstancia políticas de Siria. Según todos los altos cargos de la República Islámica de Irán, la política de presencia militar en Siria y de mantener a Bashar al-Assad en el poder a toda costa era la profundidad estratégica de la política exterior del régimen, y esta política llegó a su fin con la salida de Bashar al-Assad.

Israel, después del avance de las fuerzas de Tahrir al-Sham y el fin del régimen de Bashar al-Assad, que duró en total 11 días, ha realizado más de 1.000 ataques aéreos sobre todas las estructuras militares de Siria, y se puede decir con certeza que no ha quedado ningún punto intacto en las instalaciones militares y estratégicas de Siria. Se puede preguntar, ¿por qué hace esto Israel? Tal vez porque no está muy contento con la posibilidad de que un gobierno islamista esté en el poder en Siria y lo enfrenta con preocupación, aunque, indirectamente, es uno de los beneficiarios de este cambio en Siria. Durante todos los años de gobierno de la familia Assad, Israel ha tenido las fronteras más seguras con Siria, de tal forma que nunca fue amenazado por ellas. Pero, ¿por qué Israel podría estar contento con la salida de Bashar al-Assad? Porque el puente de comunicación de la República Islámica de Irán hacia Líbano y el suministro de armas a Hezbolá, especialmente misiles que podrían ser utilizados contra Israel, ahora ha sido completamente cortado.

La fase final de la caída del régimen sirio duró 11 días, sin ninguna duda había negociaciones entre las potencias influyentes que acusaron esta caída, pero ¿quienes fueron ellas? Seguramente Turquía y Rusia dos de ellas y la República Islámica de Irán, tal vez.

(*) Portavoz de la Asociación Iraní Pro Derechos Humanos y militante del Partido de Izquierda de Irán