El Partido Comunista de España (PCE) en El Bierzo ha expresado sus condolencias a la familia minera y, en particular, a los allegados de los cinco mineros fallecidos en el trágico accidente ocurrido en la mina de Cerredo. Cuatro de los trabajadores eran originarios de Laciana y uno de Torre del Bierzo, una comunidad que ahora llora su pérdida.
El siniestro, que ha conmocionado a la región, también ha dejado varios heridos, quienes se encuentran hospitalizados en centros de León, Cangas del Narcea y Ponferrada. Desde el PCE en el Bierzo han manifestado su deseo de una pronta recuperación para los afectados, al tiempo que han exigido una investigación rigurosa sobre las causas de la acumulación de gas grisú que provocó la tragedia.
Un llamado a la seguridad laboral
El PCE en el Bierzo ha puesto énfasis en la necesidad de esclarecer las condiciones en las que trabajaban los mineros y ha urgido a que se revisen las medidas de seguridad en la explotación. Según la formación, los trabajadores se encontraban realizando una prospección para la extracción de materiales alternativos al carbón térmico, como el grafito, lo que pone de manifiesto la importancia de extremar la vigilancia en este tipo de operaciones.
“Es imprescindible garantizar que la vida de los trabajadores esté por encima de cualquier beneficio empresarial”, han señalado desde el partido, dejando claro que la seguridad laboral debe ser una prioridad absoluta en cualquier industria, especialmente en un sector con tantos riesgos como el minero.
Una tragedia con responsabilidad
El PCE – Bierzo también ha cuestionado el discurso que enaltece el riesgo empresarial por encima del peligro que afrontan los trabajadores. “¿Ahora alguien puede decir que es el empresario el que arriesga? Los muertos siempre los ponemos nosotros, en este caso la familia minera”, han denunciado, mostrando su indignación ante la precarización laboral y la falta de medidas adecuadas de protección.
La tragedia de la mina de Cerredo reabre el debate sobre la seguridad en la minería y la necesidad de reforzar los controles en un sector que, a pesar de su declive, sigue cobrándose vidas. Mientras las familias lloran a sus seres queridos, la comunidad espera respuestas y justicia para los ‘5 de Cerredo’.







