En un contexto de creciente incertidumbre internacional, el Partido Comunista de España (PCE) y su secretario general, Enrique Santiago, han manifestado su firme respaldo a un orden multilateral en el que China juega un papel clave. Durante la inauguración de un curso sobre la realidad actual del gigante asiático, Santiago expuso su visión sobre la crisis de seguridad jurídica y estabilidad económica que enfrenta el mundo, derivada de la política exterior de Estados Unidos y la administración Trump.
La amenaza de la guerra arancelaria
La guerra comercial impuesta por Washington ha generado un impacto significativo en las relaciones económicas globales, con consecuencias directas para la Unión Europea y, en particular, para España. Según Santiago, más de 21.000 millones de euros en exportaciones españolas a Estados Unidos están en riesgo, afectando a 27.000 empresas. Esta agresión económica, sumada a la estrategia de desestabilización política que Estados Unidos ha aplicado a diversos países, desde Canadá y Dinamarca hasta México y Panamá, refuerza la necesidad de buscar alternativas comerciales y diplomáticas más estables.
Enrique Santiago también afirmó que “la OTAN ha perdido todo su sentido, si es que alguna vez lo tuvo porque es claro que ningún país puede confiar su seguridad y defensa a una organización comandada por una gran potencia, los Estados Unidos, que ha decidido ignorar el derecho internacional y guiarse únicamente por la ley del más fuerte y la ley de la fuerza.”
El papel de China y el modelo socialista de mercado
Para el PCE, China se posiciona como un referente global que ofrece un modelo económico y político con características propias. Con 800 millones de personas salidas de la pobreza y una planificación estratégica a largo plazo, el país asiático ha logrado convertirse en la segunda economía mundial. Santiago destacó los avances chinos en infraestructuras, tecnologías como el 5G y modelos de planificación urbana sostenibles, como el concepto de ‘círculo comunitario de 15 minutos’.
Asimismo, resaltó la participación ciudadana en las decisiones políticas, con cerca de tres millones de asambleas populares que garantizan un sistema de consultas públicas y debate legislativo con expertos. A su juicio este modelo representa una alternativa atractiva para muchas sociedades en un mundo marcado por la inestabilidad.
España y China: una relación en crecimiento
La próxima visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China en abril se presenta como una oportunidad estratégica para estrechar lazos comerciales y diplomáticos. En este sentido, el PCE e Izquierda Unida, dentro de la coalición Sumar, trabajan para impulsar una mayor cooperación económica con China y fortalecer la presencia de España en el marco de una multilateralidad colaborativa.
Santiago también reconoció el esfuerzo de diversas entidades y asociaciones, como Comisiones Obreras de Madrid y la Asociación de Abogados Amigos de China, en la promoción del conocimiento sobre la realidad del país asiático. Según él, es esencial contrarrestar la narrativa distorsionada que, con fines políticos y comerciales, presentan ciertas potencias occidentales y grandes corporaciones.
El multilateralismo como única vía
En su intervención, Santiago defendió que el único camino viable para garantizar la seguridad y el bienestar global es el respeto al derecho internacional y la cooperación entre países bajo principios de igualdad y no injerencia. En este sentido, destacó la importancia de seguir fortaleciendo las relaciones entre España y China, tanto a nivel gubernamental como en el ámbito empresarial y social.
El acto concluyó con un llamado a la consolidación de un mundo multipolar en el que las naciones puedan desarrollar sus proyectos de manera soberana, sin presiones externas que busquen imponer una única visión del orden internacional. China, con su crecimiento sostenido y su modelo de desarrollo planificado, representa para el PCE un ejemplo de estabilidad en tiempos de incertidumbre global.







