La firmeza política y la movilización social han logrado lo que hace apenas unas semanas parecía imposible: el Gobierno español ha cancelado los contratos de armamento y munición con Israel, una decisión que el PSOE consideraba irreversible. El cambio de rumbo ha sido recibido como una victoria por Izquierda Unida (IU) y el Partido Comunista de España (PCE), que señalan la rectificación como prueba de que la presión popular, cuando se sostiene con coherencia, puede transformar decisiones estratégicas de alto nivel.
“El Ejecutivo ha tenido que asumir que nos tendrá firmemente enfrente cuando trate de impulsar políticas que violen los derechos humanos”, señala el comunicado del PCE. El Partido advierte que, de no haberse producido este giro, se habría abierto una crisis de gobierno.
Izquierda Unida ha reivindicado su papel como “herramienta de transformación real”, destacando que no se trata de una fuerza de acompañamiento, sino de una garantía para que los avances sociales y éticos se impongan a los intereses que los bloquean. En esta línea, han llamado a intensificar la presión en todos los sectores de la sociedad, especialmente en los centros de trabajo y barrios, y a participar en las movilizaciones unitarias convocadas por plataformas como BDS o RESCOP.
Para Enrique Santiago, Secretario General del PCE y portavoz de IU en el Congreso, el conflicto dentro del Gobierno no es un problema de equilibrio interno, sino de principios: “El problema no es Izquierda Unida. El problema es el PSOE, que incumple los acuerdos y desacata las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia, que prohíbe la financiación, transferencia o apoyo a Israel por el genocidio en Palestina”.
La posición de @IzquierdaUnida es clara: ni un euro en armas a Israel en medio de un genocidio.
— Enrique Santiago (@EnriqueSantiago) April 24, 2025
Bien que el PSOE cumpla los acuerdos: seguimos vigilantes hasta la anulación de todos los contratos.
Somos una fuerza de paz y la defenderemos en las calles.https://t.co/cZB56TOg8u
La decisión del Gobierno supone un giro significativo en la política exterior y de defensa de España, alineándose, al menos en este caso, con las resoluciones internacionales que exigen cesar el apoyo material al gobierno de Netanyahu ante las violaciones del derecho internacional humanitario en Gaza y Cisjordania.
Desde el PCE e IU se ha insistido en que esta victoria no es solo institucional, sino también ciudadana, y han reafirmado su compromiso con una política basada en la ética y la lucha social. “Contra el genocidio y la ocupación: Palestina vencerá”, concluye la nota.







