¡Oh, melancolía! (1988), el octavo álbum del cantautor cubano Silvio Rodríguez, supuso una obra de madurez no lo suficientemente valorada en comparación con sus obras más conocidas; sin embargo, este segundo trabajo con la banda AfroCuba, después de Causas y azares, contiene algunas genialidades que demuestran el extraordinario período creativo en que se encontraba Silvio; entre ellas, y tras los recientes acontecimientos, adquiere vigencia estos días Jerusalén, Año Cero, donde un artista en estado de gracia se atreve a reflexionar acerca de la controvertida figura de Jesús de Nazaret: ¿era “el Rey de los judíos, el hijo de los hombres, el Cristo, el nazareno”…como canta el estribillo, o fue Jerusalén “donde ocurrió…o donde no”?.
“De mano en mano se pasa la verdad
y en cada mano olvidará
algo de cierto y también se llevará
de cada mano el parecer.”
Así, en una atmósfera futurista de ecos y percusiones apocalípticas con ritmos africanos y caribeños, Silvio nos interroga, apela y alerta acerca de las diferentes interpretaciones y tergiversaciones históricas sufridas por el ideario original cristiano (las sufridas por el comunismo ya las conocemos), y sobre lo que podríamos llamar una progresiva deformación de las ideas cristianas por parte de un sector del catolicismo; según la gran mayoría de historiadores, tras los primeros siglos de comunidades cristianas que se organizaban en base a principios colectivistas, la institucionalización del movimiento supuso el comienzo de su desfiguración, alejando la práctica de la teoría original, práctica en la que el jesuita Bergoglio supuso un tímido paréntesis; las oscuras maniobras durante el nuevo proceso de elección, han evidenciado la importancia geopolítica que supone el control del Vaticano para salvaguardar no menos oscuros intereses.
“Hechos:
2:44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas.
2:45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.”
“Crítica del Programa de Gotha:
En una fase superior de la sociedad comunista(..) ¡De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades!.” Marx.
Se ha escrito mucho acerca de la relación entre el cristianismo y el comunismo,y musicalmente sea esta probablemente la obra más poética y certera sobre esa relación; es importante contextualizar que, durante aquellos años, el liderazgo de la teocracia vaticana recaía en Karol Wojtila, que destacó como un ferviente anticomunista, lo que fue utilizado por las potencias capitalistas durante la guerra fría; difícil olvidar, por ejemplo, la humillación pública a la que sometió en su visita a Nicaragua a Ernesto Cardenal, poeta,sacerdote y teólogo de la liberación, además de ministro de Cultura del gobierno sandinista, que, arrodillado, fue abroncado duramente por Wojtila.
“Fue enemigo del imperio
y amigo de la palabra,
decía que todo era para todos:
se dice que enseñaba a los pastores
a compartir las ovejas
y a cuidarse de los lobos.”
Antes, en los años 60, cristaliza en América Latina la Teología de la liberación y su opción preferencial por los pobres, y toma forma, como veíamos, en Nicaragua, pero también en El Salvador con Oscar Romero, asesinado por paramilitares; en Colombia con Camilo Torres Restrepo, fallecido en combate, o en Argentina con Carlos Múgica, asesinado por la Triple A; desde Brasil fue Hélder Cámara, el Arzobispo rojo, el autor del conocido aforismo: “Cuando doy comida a los pobres, me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.
El filósofo y teólogo marxista alemán Ernst Bloch, en El principio esperanza, afirma: “Ubi Lenin, ibi Jerusalem(donde está Lenin, está Jerusalén)”; el heterodoxo Mariátegui y su “mística revolucionaria” o Juan José Tamayo en nuestro país, hablaron desde diferentes enfoques de esa relación entre marxismo y cristianismo.
En definitiva, nos encontramos ante un movimiento más en el tablero geopolítico, que se encuentra en un punto de inflexión histórico:
¿Supondrá este 2025 otro “Año cero”?
¿Nos aproximamos al error nuclear definitivo?
¿Permanecerá el mundo impasible ante el apocalipsis en Gaza?…
Todo dependerá del poder de los mercaderes y de la fuerza que seamos capaces de reunir para hacerles frente.
“Tanta enseñanza hizo ruido
en el poder de los templos
y en la madera lo clavaron recio.”








