El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Real Decreto 402/2025 que actualiza los criterios para anticipar la edad de jubilación en sectores laborales con condiciones especialmente duras, insalubres o peligrosas. El nuevo reglamento, fruto del consenso en la Mesa de Diálogo Social entre sindicatos y patronales, permitirá a más trabajadores jubilarse a los 52 años cuando no sea viable una mejora en sus condiciones laborales.
La medida sustituye al Real Decreto 1698/2011 y redefine el procedimiento para aplicar coeficientes reductores a la edad ordinaria de jubilación en ocupaciones con elevados índices de morbilidad o mortalidad. Con esta reforma, se reconoce de forma más amplia la penosidad de ciertos trabajos, incluyendo factores como exposición a agentes tóxicos, temperaturas extremas, uso constante de fuerza física, ruido, vibraciones y trabajo nocturno.
La clave de esta nueva normativa es que solo será aplicable cuando no existan opciones razonables de adaptar el puesto de trabajo para reducir los riesgos. El decreto especifica que la Seguridad Social elaborará un informe técnico evaluando indicadores objetivos como la incidencia de enfermedades, accidentes laborales y otros datos sociodemográficos del colectivo afectado.
Los colectivos que ya disfrutan de jubilación anticipada —como mineros, personal de vuelo o bomberos— seguirán rigiéndose por la normativa anterior. El nuevo marco, en cambio, abre la puerta a incluir a otros sectores hasta ahora excluidos, siempre que se acredite la excepcional dureza de sus condiciones laborales.
No obstante, la anticipación de la jubilación vendrá acompañada de un aumento en las cotizaciones sociales tanto para las empresas como para los trabajadores beneficiados, como medida para mantener el equilibrio financiero del sistema. La cuantía de estas cotizaciones adicionales se establecerá anualmente en los Presupuestos Generales del Estado.
Con esta reforma, el Ejecutivo da respuesta a una demanda histórica de los sindicatos y avanza en el reconocimiento de los riesgos reales que enfrentan ciertos profesionales, extendiendo el derecho a una jubilación digna y anticipada en sectores donde el trabajo puede costar la salud o, incluso, la vida.







