Pontevedra volvió a ser este domingo epicentro de la lucha ambiental gallega. Miles de personas se echaron a la calle para protestar contra el proyecto de la multinacional portuguesa Altri en Palas de Rei (Lugo) y contra la permanencia de la fábrica de celulosa ENCE en la ría pontevedresa. Bajo el lema “Nin Ence na Ría, nin Altri na Ulloa. Celulosas fóra!”, la manifestación reunió a colectivos vecinales, representantes políticos y ciudadanos llegados de distintos puntos de Galicia.
La marcha fue convocada por primera vez de forma coordinada por tres plataformas que han sido clave en la oposición a estos proyectos: la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA), A Ulloa Viva y la Plataforma en Defensa da Ría de Pontevedra. A las 12:00 horas, dos columnas partieron simultáneamente desde las alamedas de Pontevedra y Marín, avanzando entre cánticos y pancartas hasta confluir frente a la factoría de ENCE en Lourizán, donde culminó la protesta con la lectura de un manifiesto.
Los organizadores denunciaron un “modelo de industrialización irracional” que, según expresaron, prioriza “los intereses de unos pocos” a costa del medioambiente, la economía local y la salud de las personas. Frente a ello, exigieron la paralización del proyecto de Altri, que prevé instalar una planta de fibras textiles a partir de celulosa en plena comarca de A Ulloa, un territorio agrícola y ganadero de alto valor ecológico.
Entre las pancartas se pudieron leer mensajes como “A terra non se vende”, “Do Borelo ao Careón, Melide di Altri non” o “A Xunta é a responsable de deixar morrer a ría de Arousa”, dejando claro el sentir de muchos vecinos que ven en este tipo de proyectos una amenaza directa a sus modos de vida.
La marcha de este año cobró especial fuerza tras conocerse que el Tribunal Constitucional admitió a trámite el recurso de amparo presentado por el Ayuntamiento de Pontevedra contra la sentencia del Supremo que avalaba la prórroga a ENCE. Los manifestantes celebraron esta decisión, que podría abrir la puerta a la nulidad de la prórroga y reactivar la batalla legal por la salida de la celulosa de la ría.
“Lo que queremos son unas rías sanas y productivas”, afirmó Alfredo Otero, portavoz de la PDRA, al inicio de la marcha. “Ninguna empresa, por mucho respaldo político que tenga de la Xunta, puede justificar arruinar un río como el Ulla o un paraíso natural como la ría de Arousa”, añadió. Más allá de la reivindicación concreta contra Altri y ENCE, la manifestación fue una demostración de unidad social frente a una política industrial que muchos consideran alejada de los intereses de la población y del territorio. La participación masiva reflejó un sentir común: el rechazo a proyectos que amenazan el equilibrio ambiental de Galicia y la apuesta por un modelo económico sostenible, arraigado en el respeto a la tierra, al agua y al aire.







