El Congreso de los Diputados ha acogido esta tarde una comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informar sobre los resultados de la última cumbre de la OTAN, la reciente reunión del Consejo Europeo y la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo. La sesión ha estado marcada por el rechazo de los socios de coalición a los planes de incremento del gasto militar impulsados por Estados Unidos y apoyados por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Uno de los discursos más rotundos ha sido el del secretario general del PCE, portavoz de IU y diputado del grupo parlamentario Sumar, Enrique Santiago, que ha atacado con dureza el papel actual de la OTAN en el escenario internacional. “La OTAN es una herramienta de Trump para imponer su autoritarismo en todo el planeta”, ha afirmado de forma tajante, en una intervención que ha servido para definir los límites del apoyo de Izquierda Unida al Ejecutivo.
Santiago ha vinculado el rearme con la subordinación de Europa a los intereses de Estados Unidos y ha defendido una alternativa radicalmente distinta: un modelo de seguridad humana, basado en la justicia social, la transición energética y el respeto al derecho internacional. “La paz es el derecho síntesis. Sin paz no hay derechos humanos ni medioambientales”, ha señalado. Y ha insistido en que “Europa, desde el Atlántico a los Urales, necesita desarmarse, construir confianza y una seguridad compartida”.
El diputado ha cargado además contra el papel que desempeñan las alianzas militares en la configuración de conflictos y el negocio de la industria armamentística: “La política de disuasión militar necesita guerras para consumir armas que nos venden mercaderes de la muerte y así comprar más y más armas”. Para Santiago, el rearme “empobrece a los pueblos y nos lleva a la guerra”, y ha cuestionado el objetivo mismo de la OTAN: “¿O acaso van a invadir Canadá, Groenlandia, México o el canal de Panamá?”.
Izquierda Unida ha reiterado su negativa a aceptar los objetivos marcados por la OTAN, ya sea el 5% del PIB, como pide Donald Trump, o el 2% vigente actualmente. “El Gobierno de coalición será fuerte y estable si no tragamos con el rearme al que pretenden obligarnos”, ha advertido. En contraste, ha recordado que el gasto en vivienda en España apenas llega al 0,15% del PIB, muy por debajo del 4,7% en educación o el 6,5% en sanidad. “Un euro en rearme es un euro que no va a gastos sociales ni vivienda”, ha resumido.
Petición de ruptura con Israel
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, también ha intervenido con contundencia. Ha reclamado al presidente Sánchez que impulse en el próximo Consejo Europeo la ruptura del acuerdo de asociación con Israel, en respuesta a la ofensiva sobre Gaza y Cisjordania. Y si el resto de socios europeos no aceptan la propuesta, ha exigido que el Gobierno actúe por su cuenta: “Rompamos cualquier tipo de relación con Israel y apliquemos sanciones contra los responsables políticos y militares de esta masacre”.
Martínez Barbero ha denunciado también el chantaje presupuestario que representa la exigencia de Trump de destinar el 5% del PIB al gasto militar, al que ha calificado de “capricho”. Ha asegurado que esa cifra no tiene respaldo técnico y que solo busca “humillar y asfixiar nuestra soberanía” en beneficio de la industria armamentística estadounidense. En su opinión, “una Europa que no gasta más en vivienda o salud de lo que gasta en defensa no es una Europa justa ni segura”.
Sánchez marca distancias con la derecha
Pedro Sánchez ha respondido a las intervenciones subrayando la importancia del compromiso internacional de España en materia de financiación al desarrollo, aunque ha evitado entrar en detalles sobre el aumento del gasto militar. Ha agradecido el respaldo de sus socios, además de marcar diferencias claras con la oposición, especialmente con el Partido Popular.
El presidente ha centrado parte de su discurso en el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quien ha reprochado su apoyo al aumento del gasto militar y su ambigüedad ante el conflicto en Gaza. “Usted apoya subir al 5% del gasto militar, yo lo rechazo”, ha sentenciado. Y ha añadido: “Usted se pone de perfil ante la masacre de Netanyahu”. Sánchez ha subrayado que el Gobierno no se queda al margen del conflicto: “Lo que está ocurriendo en Cisjordania, y especialmente en Gaza, es un genocidio. Nosotros lo combatimos, ustedes se ponen de perfil”. La comparecencia ha evidenciado la creciente incomodidad de los socios de coalición con la política exterior y de defensa del Ejecutivo, justo cuando el caso Cerdán y los escándalos de corrupción amenazan con desgastar aún más la imagen del Gobierno. Pese a ello, Sumar e IU han dejado claro que su apoyo sigue vigente, siempre que no se traspasen las líneas rojas: ni aumento del gasto militar, ni subordinación a la OTAN, ni complicidad con la guerra en Gaza.







