El PCE en Aragón denuncia en un comunicado el verano mortal para la clase obrera aragonesa con la muerte de seis trabajadores en la región en menos de diez días.
Se trata de una problemáticas social, no son casos aislados, dicen, y aclaran que son muertes evitables con prácticas y condiciones laborales de prevención que podrían anularlas.
Para el PCE en Aragón, «las empresas deben estudiar y anticipar los posibles accidentes y deben asegurar que el trabajo se organiza y se da en las condiciones para que la integridad esté garantizada» y les adjudican la responsabilidad material y moral de dichas muertes haciendo cómplices a las instituciones públicas por no ejercer el control de la prevención de riesgos laborales y la inspección de las condiciones de trabajo.
Los comunistas aragoneses consideran que es necesario revertir un sistema que prima la lógica del beneficio económico frente a la vida y el bienestar de los trabajadores y animan a los los trabajadores y trabajadoras a organizarse sindicalmente en sus centros de trabajo para luchar conjuntamente contra esta lacra.
«Desde el PCE Aragón —dicen— seguiremos denunciando esta situación, siendo inaceptable que el funcionamiento y beneficio de las empresas se afiance sobre los riesgos mortales de su plantilla».







