Solo existe una definición sobre la autorización por parte del PSOE y PP y el voto contrario de SUMAR a la celebración en el Congreso de una jornada de VOX sobre “denuncias falsas” y “negacionismo de género” y es: blanqueamiento del machismo y la violencia de género.
Joseph Goebbels, mano derecha de Hitler al que muchos autores consideran el padre de la propaganda política moderna, y cuyos once principios son profusamente utilizadas por la extrema derecha y las fuerzas neofascistas y, cuya más famosa frase fue “miente, miente, miente que algo quedará, mientras más grande sea la mentira más gente la creerá”.
Por eso uno de los discursos más utilizados por VOX es el de la existencia de denuncias falsas contra los hombres por violencia machista, negando la veracidad de las estadísticas e informes oficiales. Las denuncias falsas en nuestro país son perseguidas por ley y constan como falso testimonio.
Una narrativa y discurso que cuestiona la metodología y las cifras oficiales, mezclando intencionadamente, denuncias falsas con denuncias archivadas o sobreseídas; en muchos casos las mujeres abandonan el proceso por miedo, dependencia económica, para proteger a sus hijas e hijos y, por dependencia emocional en muchos casos, sin que ello signifique que las denuncias son falsas.
Según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el promedio de denuncias falsas es del 0,0084%. extender una narrativa falsa tiene graves consecuencias para las víctimas y para las políticas de protección.
El discurso negacionista de la violencia de género, los “chiringuitos y políticas discriminatorias hacia los hombres” no surgen por generación espontánea. La violencia contra las mujeres y el movimiento feminista no es nuevo, ante cada acción una reacción, reacción ante el avance en políticas feministas y como respuesta a la capacidad de movilización del movimiento feminista en los últimos años.
El ataque feroz a las sufragistas, los discursos de odio nazis que retrataban al movimiento feminista como una conspiración hacia el modelo nazi de las mujeres, el franquismo en nuestro pais, encerrando a las mujeres discolas en instituciones monstruosas como el Patronato de Protección a la Mujer para no perjudicar al modelo de mujer, pura, obediente, sumisa y encerrada en casa, sin olvidar la inestimable ayuda de la Iglesia Catolica; también en democracia con las protestas promovidas por la derecha contra las leyes de igualdad.
Lo decía Goebbels, el relato es más potente que los datos empíricos. Relatos, mentiras y discursos que han calado en parte de los hombres jóvenes de nuestro país y que han pasado del 69,6% en 2019 al 49,48% los que se identifican y defienden la igualdad de género.
Solo puede haber una respuesta: Tolerancia cero ante el negacionismo y los discursos misóginos y machistas.
No se puede permitir discursos que niegan las desigualdades estructurales que sufren las mujeres y el ataque virulento al feminismo.
Blanquear discursos negacionistas y neofascistas es intolerable en una sociedad democrática, no todo vale amparándose en falso discurso de “libertad de expresión y que VOX está en el Congreso”, Hitler también ganó unas elecciones y después el mundo se llevó las manos a la cabeza.
Al machismo y al negacionismo se le combate con tolerancia cero y con políticas y derechos feministas. La mesa del Congreso deberá reconsiderar la decisión de autorizar una jornada claramente machista y negacionista de la violencia de género. Defender la Democracia y el Estado de Derecho sólo es posible con más derechos y claridad a la hora de combatir el odio, el racismo, la xenofobia y cuestionamiento continuo por parte de la extrema derecha de la propia democracia.







