Silencio

No hay diferencia alguna entre el régimen nazi y el sionista, es la misma limpieza étnica la que se está llevando a cabo con una crueldad planificada.
Manifestación en Madrid por el fin del genocidio en Gaza | Foto: Olmo Calvo
Manifestación en Madrid por el fin del genocidio en Gaza | Foto: Olmo Calvo

Creí que ya no quedaban. Pensé que, en este primer cuarto del siglo XXI, con todos los medios de comunicación al alcance de un click, con el relato del horror en la pantalla del móvil, presente a diario junto a las fotos de nuestros seres queridos, no quedaría nadie ajeno al compromiso frente al espanto del genocidio palestino. Pero no es así.

Todavía hay quien se emociona al paso de una estatua de escayola cubierta de mantos, bordados, flores y puñales que la hieren el corazón, pero evita la imagen de un niño quemado vivo mientras dormía, porque es desagradable. Todavía hay quien se deshace en lágrimas frente a un perrillo abandonado, y que conste que yo también, pero mira para otro lado cuando se tropieza en la televisión con el espectáculo bochornoso de cuerpecillos famélicos, el hambre como arma de guerra que ya creíamos olvidada. Todavía hay artistas, músicos, deportistas, cineastas, escritores u otras personas que, gracias a su oficio son escuchados con atención, que no inician sus discursos de agradecimiento o presentación de una obra, sin condenar enérgicamente la matanza en directo a la que estamos asistiendo.

Todavía, y eso es lo más asqueroso, hay quien justifica la crueldad; quien califica de antisemitas y proterroristas a quienes despreciamos el sionismo, a quienes lo combatimos como hay que combatir cualquier forma de fascismo, de frente y sin miedo; quien habla de conflicto o lo presenta como una guerra en vez de llamarlo genocidio, con todas las letras, sin discusión alguna. Todavía hay quien evita posicionarse porque piensa que, al final, todo es una cuestión de izquierdas o derechas.

Y sin embargo sobran razones:

—77 años de ocupación ilegal del territorio de Palestina

—7.500.000 palestinos desplazados o refugiados

—10.400 presos palestinos, 400 de ellos niños, en cárceles de Israel. 1/3 sin juicio y la mayoría sometidos a la justicia militar.

—70.000 muertos en los últimos 22 meses, cifra que aumentará porque muchos cadáveres están bajo las 50.000.000 toneladas de escombros.

—A día de hoy más de 200 muertos, asesinados, mediante el hambre y miles de niños que lo harán por desnutrición sin remedio.

—Destruida bajo los bombardeos la red de agua potable, el 90% de las viviendas, el 92% de hospitales y centros médicos, la red de carreteras y la eléctrica, escuelas, la universidad.

—Más de 900 personas asesinadas cuando iban a buscar comida en los puntos habilitados…

Tal vez no seamos más que una gota en el océano, pero seamos una gota que no quiere, ni debe, ser parte de la vergüenza

¿Hace falta más? ¿A qué están esperando? ¿Siguen pensando que no pueden hacer nada excepto contemplar el horror? ¿Están seguros que nada de lo que hagan servirá para nada?

Se espantan ante el Holocausto nazi. No entienden cómo pudo suceder, cómo quienes vivían cerca de los campos de exterminio, quienes veían salir el humo de los crematorios, quienes escuchaban el llanto de sus vecinos, no hicieron nada.

¿Y aquellos que no llenan las calles con gritos de repulsa? ¿Van a hacer lo mismo? ¿Van a repetir la ignominia del silencio? No hay diferencia alguna entre el régimen nazi y el sionista, es la misma limpieza étnica la que se está llevando a cabo con una crueldad planificada.

Que no se confundan. Aquí no se trata del pueblo judío contra el árabe. Aquí se trata del sionismo contra la humanidad.

Tal vez no seamos más que una gota en el océano, pero seamos una gota que no quiere, ni debe, ser parte de la vergüenza.

El silencio es cómplice.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.