El diputado de Izquierda Unida y portavoz parlamentario en temas animalistas, Nahuel González, ha defendido este lunes que “la tauromaquia no puede seguir amparada como bien cultural ni sostenerse con dinero público”. A su juicio, “la Cultura debe ser sinónimo de creación, de diversidad y vida, no de sufrimiento ni de tortura animal”.
González intervendrá este martes en el Pleno del Congreso de los Diputados como portavoz del Grupo Plurinacional Sumar en el debate y votación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pretende eliminar el blindaje legal de la tauromaquia y dejar de considerarla patrimonio cultural protegido.
La propuesta ha sido promovida por la plataforma ‘No es mi cultura’, que agrupa a cerca de 200 asociaciones animalistas. En febrero, entregaron más de 715.000 firmas en el Congreso para instar a la derogación de la Ley 18/2013, aprobada durante el Gobierno del PP, que declaró la tauromaquia como parte del patrimonio cultural de España.
Según González, se trata de “una de las ILP con mayor respaldo social de los últimos años”. De hecho, las firmas recogidas superan en un tercio a las que respaldaron la iniciativa taurina de 2012 que permitió la aprobación de la ley que ahora se pretende derogar.
“Un compromiso ético y democrático”
El diputado valenciano ha subrayado que votar a favor de la toma en consideración de esta iniciativa supone “un compromiso ético y democrático con la ciudadanía que la ha impulsado, pero también una convicción: la Cultura que nos enorgullece es la que cuida, la que educa, la que protege la memoria y la que genera comunidad, nunca la violencia convertida en espectáculo”.
González considera que el debate de este martes ofrecerá “la oportunidad de escuchar la voz de cientos de miles de personas que han pedido avanzar hacia un país que deje atrás la tauromaquia y apueste por una cultura sin maltrato animal”.
La ILP marca así un nuevo capítulo en el histórico debate sobre el futuro de la tauromaquia en España, una práctica que continúa generando una profunda división social y política entre defensores de la tradición y quienes reclaman su abolición definitiva.







