Con motivo del 50º aniversario de la muerte de Francisco Franco, Comisiones Obreras (CC.OO.) de Soria ha inaugurado la exposición “1975, amnistía y libertad”, una propuesta íntima y reivindicativa que rescata la memoria de los presos políticos del franquismo hasta ahora invisibilizados.
La muestra, abierta en el Espacio Santa Clara hasta el 29 de noviembre, recuerda un hecho clave: el primer indulto del 25 de noviembre de 1975, que permitió la liberación de aproximadamente 700 presos políticos, entre ellos líderes sindicales como Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius o Juan Núñez Zapico.
El comisionado de CC.OO. Soria, Javier Moreno, ha destacado que el objetivo es «saldar una deuda» con esos hombres y mujeres que lucharon por la democracia. Moreno subraya que, más allá del fin de la dictadura, la represión continuó incluso en los últimos días del régimen: muchos presos siguieron movilizándose, organizando huelgas de hambre y alimentando la esperanza desde las celdas.
Uno de los elementos más poderosos de la exposición son las postales pintadas por los propios reclusos, que combinan arte y memoria. Figuras como Agustín Ibarrola o Juan Genovés conviven con autores anónimos como Gerardo Iglesias. Cada postal se convierte en testimonio: por un lado el trazo del artista, y por otro, la letra del preso, que escribió al dorso para comunicar sus vivencias a las familias.

Además, se ha recreado el ambiente de una celda franquista con mobiliario original —una cama, una mesita, un váter— para trasladar al visitante al mundo de la prisión. Según Moreno, muchos reclusos consideraban la cárcel como una “universidad”: allí enseñaban a otros internos a leer, escribir y debatir ideas políticas en medio de la represión.
La exposición también da visibilidad a la lucha cotidiana: cartas familiares, documentos, reflexiones políticas que muestran la dimensión colectiva e íntima de una resistencia silenciada. Según Moreno, la democracia no fue una concesión tras la muerte de Franco, sino una victoria conquistada por esos activistas que salieron de prisión con heridas físicas y morales, pero con un compromiso firme con la libertad.
Para cerrar el homenaje, el 29 de noviembre se celebrará un acto de clausura con la lectura teatralizada de las cartas que enviaron los presos a sus familias, poniendo voz a un legado de dignidad y resistencia.
Con esta iniciativa, CC.OO. y la Fundación Primero de Mayo reivindican la memoria de quienes pagaron con su libertad la lucha por los derechos laborales y políticos, en un momento crucial que marcó el tránsito hacia la democracia española.







