El Gobierno de la República Popular China expresó este miércoles su apoyo firme a Cuba ante la creciente crisis de suministro de combustible, que ha provocado la suspensión de vuelos internacionales y tensiones con Estados Unidos por una reciente orden ejecutiva que amenaza medidas arancelarias contra quienes comercialicen petróleo con la isla.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, declaró ante la prensa que «China apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, y se opone a la injerencia extranjera», en referencia a la orden firmada a fines de enero de 2026 por el presidente estadounidense, Donald Trump, según difundió la agencia Reuters. La medida autoriza la imposición de aranceles adicionales a cualquier país que negocie, de forma directa o indirecta, suministros de petróleo con el Gobierno de Miguel Díaz-Canel, calificada por La Habana como un «atentado contra la economía de la isla».
«Siempre proporcionaremos apoyo y ayuda a la parte cubana en la medida de nuestras posibilidades», agregó Lin Jian, al tiempo que aseguró que, hasta el momento, no se había registrado oficialmente casos de ciudadanos chinos varados en La Habana a causa de la interrupción de servicios aéreos.
Aeropuertos sin combustible y vuelos suspendidos
La escasez de combustible para aviación desencadenó una ola de cancelaciones de vuelos hacia y desde Cuba. El 9 de febrero de 2026, Air Canada —la mayor aerolínea de ese país— fue la primera en anunciar la suspensión total de sus operaciones comerciales en la isla, citando la falta de combustible para sus aeronaves y avanzando que iniciaría la repatriación de «aproximadamente 3 000 clientes». Poco después, otras empresas canadienses como Air Transat y WestJet también confirmaron la paralización de sus rutas hacia Cuba hasta nuevo aviso.
Compañías de Estados Unidos, España y México —entre ellas American Airlines, Delta, Iberia y Aeroméxico— no cancelaron por completo sus servicios, pero han ajustado itinerarios, suprimido frecuencias y reorganizado escalas para reducir el riesgo de que más pasajeros queden varados en aeropuertos cubanos.
La situación se agravó tras el anuncio oficial del Gobierno cubano de que, a partir del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo de 2026, nueve aeropuertos internacionales —incluidos La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba y Manzanillo— dejarán de contar con suministro de combustible de aviación. La medida encendió las alarmas en la comunidad internacional y generó incertidumbre en la industria aérea.
Reacciones internacionales y apoyo político
La crisis ha generado posiciones encontradas a nivel global. Rusia y México se han pronunciado en contra de las sanciones impulsadas por Washington y han expresado su solidaridad con el pueblo cubano. En un gesto de apoyo, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum desplegó dos buques con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria con destino a Cuba.
En España, el coordinador general del PCE, Enrique Santiago, manifestó su respaldo político a la isla desde su cuenta de Twitter:
Mientras tanto, el Gobierno cubano enfrenta la doble presión de asegurar el abastecimiento de combustibles básicos y defender su posición frente a sanciones que, según La Habana, agudizan una crisis económica y social ya crítica. El impacto en el transporte aéreo es solo una de las manifestaciones más visibles de esa realidad.







