La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha anunciado esta mañana que no volverá a presentarse como candidata en las próximas elecciones generales previstas para 2027. La comunicación se realizó en forma de carta pública difundida en sus redes sociales, en la que detalla las razones de su decisión, que define como “muy meditada” y ya comunicada a su entorno, a su espacio político y al presidente del Gobierno.
En la misiva explica que el paso al lado responde a una reflexión personal y política tras años de intensa actividad institucional. “La política es una tarea colectiva, pero también exige enormes sacrificios personales”, escribe, subrayando la dureza de la exposición pública. También cuenta que mereció la pena: “En los últimos años en el Gobierno hemos conseguido cosas que cuando empecé mi actividad como ministra parecían imposibles”.
Díaz repasa en la carta su etapa al frente del Ministerio de Trabajo y reivindica los avances logrados. “Estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva trabajando siempre para mejorar la vida de la gente”, afirma. Entre los hitos menciona la subida del 66% del salario mínimo hasta los 1.221 euros “con justicia fiscal”, la protección del tejido productivo con los ERTE, haber logrado el récord de personas ocupadas y con enormes tasas de contratación indefinida y con una tasa de paro por debajo del 10%, entre otros. “Lo hemos hecho con humildad, con trabajo y con un enorme esfuerzo. Hemos conseguido lo que nos decían que era imposible conseguir. Cuando empecé mi desempeño como ministra lo hice con un objetivo en la cabeza, con un horizonte claro: servir a las trabajadoras y los trabajadores de mi país.“
La ministra enmarca estos resultados en una acción política orientada a “dignificar el trabajo” y fortalecer el diálogo social. En su balance alude también a la protección desplegada durante los años de crisis y a la ampliación de derechos laborales. “Nada de esto hubiera sido posible sin el esfuerzo compartido de sindicatos, empresas y sociedad civil”, reconoce.
No obstante, la dirigente admite que los retos siguen abiertos. “Queda mucho por hacer”, advierte, citando la necesidad de seguir combatiendo la precariedad, avanzar en la reducción de la jornada laboral y reforzar los mecanismos de control del tiempo de trabajo.
En el tramo final del escrito, Díaz insiste en que su decisión no implica abandono del compromiso político. “Seguiré trabajando por mi país y por la justicia social allí donde sea más útil”







