La huelga indefinida del profesorado valenciano ha vivido este viernes su jornada más multitudinaria con una manifestación histórica en las calles de València. Decenas de miles de docentes, llegados desde distintos puntos del País Valencià, han exigido la dimisión de la consellera de Educación, Carmen Ortí, y han reclamado al Gobierno autonómico de Juanfran Pérez Llorca que atienda unas reivindicaciones que consideran “urgentes” para salvar la educación pública. La Delegación del Gobierno ha cifrado la participación en más de 35.000 personas.
La movilización llega apenas un día después de la reunión entre la Conselleria y los sindicatos educativos, que terminó sin acuerdo tras más de cuatro horas y media de negociación. Los representantes sindicales calificaron de “insuficiente” el documento presentado por Educación, especialmente por dejar fuera la subida salarial, principal detonante de la huelga que comenzó el pasado lunes.
Desde primera hora de la mañana, columnas de docentes fueron llegando al centro de València, algunas incluso caminando desde municipios cercanos. La marcha, acompañada por charangas, bandas de música y una muixeranga, recorrió calles como Colón, Xàtiva y San Vicent hasta finalizar en la plaza del Ayuntamiento en un ambiente reivindicativo y festivo.
Los sindicatos convocantes —STEPV, CCOO, UGT y CSIF— calificaron la jornada de “histórica”, aunque lamentaron haber tenido que llegar a esta situación tras varios días de paro. José Seco, representante de CSIF, reclamó que la Conselleria presente “medidas detalladas y mejoras concretas” en la próxima reunión prevista para el lunes. En la misma línea, Marc Candela, de STEPV, aseguró que la protesta representa “un grito” del profesorado para exigir soluciones: “No pararemos hasta conseguirlo”.
La portavoz de CCOO, Xelo Miralles, criticó que las mejoras salariales desaparecieran del borrador presentado por la Conselleria y reclamó “dignidad” para la comunidad educativa valenciana. Desde UGT, Maite Tarazona consideró que la elevada participación en las protestas debería obligar al Gobierno valenciano a “cambiar el paso” y negociar un acuerdo satisfactorio.
Durante la manifestación, numerosos docentes explicaron las razones de su malestar. Jordi Muñoz, maestro en Villar del Arzobispo, denunció que trabajan en centros “que se caen a pedazos”, con aulas masificadas, falta de personal y sustituciones que no llegan desde hace meses. “Piensan que esto es solo por dinero, pero estamos luchando por poder enseñar en condiciones dignas”, lamentó.
Las críticas se repiten en distintos puntos del territorio valenciano. Profesoras de centros de València y Picassent denunciaron la falta de recursos, infraestructuras envejecidas y ratios excesivas que dificultan la atención al alumnado. Desde Alicante, docentes desplazados a la protesta reclamaron más inversión educativa y denunciaron bajas sin cubrir durante semanas o incluso meses.
La huelga continúa mientras las posiciones entre sindicatos y Conselleria siguen alejadas. Según los datos facilitados por Educación, el seguimiento del paro alcanzó este viernes el 39,11% del profesorado valenciano, con un mayor impacto en la provincia de Valencia.
Pese a las críticas, la Conselleria insiste en mantener abierta la negociación. El director general de Personal Docente, Pablo Ortega, aseguró que ninguna de las demandas sindicales está fuera del diálogo y reiteró la disposición del Gobierno valenciano a abordar la cuestión salarial “dentro de las posibilidades presupuestarias de la Generalitat”.
A la espera de una nueva reunión el próximo lunes en la sede de la Conselleria en Campanar, el profesorado mantiene sus exigencias: recuperación salarial, reducción de ratios, más recursos y personal, menos burocracia, mejora de infraestructuras, recuperación de presupuestos recortados y una defensa firme de la enseñanza en valenciano.







