El diputado de Izquierda Unida Nahuel González en coordinación con el Ministerio de Cultura, ha registrado desde el Grupo Plurinacional Sumar una iniciativa para reforzar la protección de artistas y profesionales de la cultura en situación de movilidad forzada o vulnerabilidad.
La proposición no de ley plantea que las personas dedicadas a la creación se encuentran entre los colectivos más expuestos a la censura, persecución y violencia por su papel en la creación de memoria, identidad y crítica social.
La iniciativa contempla avanzar hacia un marco normativo para que España desempeñe un papel activo como espacio de acogida, protección y promoción de la libertad artística, incorporando la perspectiva de derechos culturales y humanos, ya que los promotores de la iniciativa presentada por Nahuel, y respaldada además de por él por los diputados y diputadas del Grupo Sumar, Enrique Santiago Romero, Verónica Martínez Barbero, Agustín Santos Maraver, Laura Vergara Román y Gerardo Pisarello Prados, consideran que el actual marco jurídico internacional, europeo y español carece de instrumentos específicos que garanticen la protección.
Para los firmantes de la iniciativa, la movilidad artística que es preciso proteger, «está directamente relacionada con la defensa de los derechos humanos y culturales, la libertad de creación y la preservación de la diversidad cultural, especialmente en contextos de conflicto o persecución».
Entre las principales medidas concretas que plantea la iniciativa se encuentran las siguientes:
—Reforzar la normativa de extranjería para reconocer la movilidad artística y adaptarla a las características del trabajo cultural.
—Crear una autorización específica de entrada, salida y residencia para artistas y profesionales de la cultura extranjeros.
—Facilitar visados por razones humanitarias, flexibilizando los requisitos y garantizando el acceso a la protección internacional.
—Promover una red estatal de residencias artísticas, programas de acogida y otras medidas de apoyo para creadores internacionales.
TEXTO DE LA PROPOSICIÓN:
A LA MESA DEL CONGRESO
El Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, de conformidad con los artículos 193 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente Proposición no de Ley relativa a la mejora de la protección de artistas y profesionales de la cultura en situación de movilidad forzada o vulnerabilidad, para su debate en la Comisión de Cultura.
En un contexto de creciente interconexión global, caracterizado por la intensificación de los intercambios culturales y la movilidad internacional, las dinámicas migratorias que afectan a artistas y profesionales del sector cultural se han vuelto más complejas, urgentes e incluso inevitables.
A esta realidad se suma el aumento de los desplazamientos forzados derivados de conflictos armados, crisis políticas y situaciones de violencia. En estos contextos, las personas artistas y trabajadoras de la cultura expuestos a la persecución, la censura o la violencia, precisamente por su papel como agentes de creación, memoria, identidad y crítica social. La cultura se convierte así en objetivo de ataque, y quienes la sostienen en sujetos de especial vulnerabilidad.
Esta situación exige el desarrollo de marcos normativos específicos que superen las limitaciones del derecho de extranjería tradicional y que garanticen una protección efectiva, así como el acceso al territorio y al ejercicio profesional en condiciones de dignidad y seguridad.
La movilidad artística no constituye una mera cuestión administrativa, sino que está directamente vinculada a la defensa de los derechos humanos y culturales, la libertad de creación y la preservación de la diversidad cultural, especialmente en contextos de conflicto o persecución.
Sin embargo, el actual marco jurídico internacional y europeo resulta insuficiente, fragmentado y carente de instrumentos específicos vinculantes en esta materia, lo que deja amplios márgenes de discrecionalidad a los Estados y genera desigualdades en la protección de estas personas.
En el caso español, la normativa de extranjería aplicada a artistas y profesionales culturales presenta un carácter fragmentario, con importantes lagunas y un enfoque predominantemente migratorio y laboral, más centrado en el control de fronteras y el mercado de trabajo que en la garantía de derechos culturales.
A pesar de algunos avances recientes, el sistema actual sigue siendo insuficiente para dar respuesta a la realidad de la movilidad artística internacional, especialmente en contextos de vulnerabilidad o desplazamiento forzado.
Por todo ello, resulta necesario avanzar hacia un marco normativo más completo, coherente y garantista, que incorpore una perspectiva de derechos culturales y humanos, y que permita a España desempeñar un papel activo como espacio de acogida, protección y promoción de la libertad artística.
Por lo expuesto, se presenta la siguiente:
PROPOSICIÓN NO DE LEY
El Congreso insta al Gobierno a:
l. Reforzar el marco normativo; impulsar una revisión integral de la normativa de extranjería aplicable a artistas y profesionales del sector cultural para incorporar un reconocimiento jurídico específico de la movilidad artística. Además, se adaptará la normativa a la realidad del sector cultural; la regulación debería incorporar mecanismos que reconozcan la naturaleza intermitente, temporal y basada en proyectos del trabajo cultural.
2. Crear una categoría específica para artistas y profesionales culturales; procurar una autorización específica de entrada, estancia y residencia dirigida a artistas y profesionales de la cultura extranjeros. Esta figura debería responder a las características propias del trabajo cultural y contemplar de forma expresa las necesidades de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, persecución o desplazamiento forzado.
3. Ampliar el ámbito subjetivo de protección; adoptar una definición amplia e inclusiva del concepto de artista y profesional de la cultura, de modo que abarque perfiles vinculados al comisariado, la investigación, la mediación, la gestión cultural, el patrimonio cultural, etc.
4. Incorporar un enfoque de derechos y de igualdad; la normativa y su aplicación deberían integrar de manera transversal un enfoque basado en los derechos humanos, la igualdad de género y la interseccionalidad. Este enfoque debe orientar tanto el diseño de las políticas públicas como la actuación administrativa, garantizando una protección efectiva frente a situaciones de discriminación y vulnerabilidad.
5. Proteger a artistas en situación de riesgo o vulnerabilidad; impulsar mecanismos específicos de protección para artistas y profesionales de la cultura que se encuentren en situaciones de riesgo, facilitando la concesión de visados por razones humanitarias, flexibilizando los requisitos documentales cuando concurran circunstancias excepcionales y garantizando el acceso efectivo a los mecanismos de protección internacional.
6. Impulsar una red de acogida cultural; apoyar la creación de una red estatal de residencias artísticas, programas de acogida y otros mecanismos de apoyo destinados a creadores internacionales, prestando especial atención a quienes proceden de contextos de conflicto armado, persecución o vulneración de derechos humanos.
Palacio del Congreso
14 de julio de 2026.







