El pasado 7 de agosto comenzó en el Palacio de Convenciones de La Habana el XXIV Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que reunió a más de un centenar de representantes de 48 partidos políticos de todos los continentes bajo el lema «Defendemos y rendimos homenaje al legado de la Revolución Cubana en el centenario de Fidel, profundizamos nuestra solidaridad con la Cuba socialista, reforzamos nuestras acciones comunes y unimos nuestras fuerzas por la paz y contra la agresividad imperialista».
El EIPCO, fundado en Atenas en 1998, está integrado en la actualidad por 118 partidos, y es un foro de coordinación política y debate ideológico.
El Encuentro, que contó con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez, coordinó debates e iniciativas para fortalecer la unidad y la solidaridad entre las fuerzas de izquierda del planeta, aunó esfuerzos y trazó estrategias comunes ante los desafíos del capitalismo y la ofensiva imperialista, además de ser un gesto de solidaridad con el pueblo cubano frente al recrudecimiento del bloqueo estadounidense.
La celebración de este evento que tuvo lugar en el marco del centenario del natalicio del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro, figura central en la historia del movimiento comunista internacional, no sólo es un homenaje al legado de Fidel Castro, es también una plataforma para reafirmar el compromiso con la paz y denunciar las agresiones imperialistas, consolidando así el papel de Cuba como un símbolo de resistencia y un punto de encuentro para la izquierda mundial.
Díaz-Canel alertó de los momentos inciertos y peligrosos que vive la humanidad, por un capitalismo expuesto a la máxima expresión de sus contradicciones: concentración excesiva de la riqueza, inequidades, destrucción ambiental y guerras por mercados, recursos y zonas de influencia. «El análisis marxista-leninista mantiene plena su vigencia al expresar que estas crisis no son accidentes, sino el resultado de las leyes de desarrollo del capitalismo monopolista e imperialista», afirmó.
Denunció la reinstauración de regímenes fascistas en el mundo, el genocidio en Gaza y la política criminal contra Cuba y ofreció cifras estremecedoras sobre las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, particularmente en los sectores de energía y salud.
En representación de las fuerzas políticas presentes, José Luis Centella, presidente del Partido Comunista de España, reconoció la complejidad del actual contexto internacional y la amenaza que constituye la política agresiva e injerencista de Estados Unidos y otras potencias imperialistas.
Subrayó la importancia de la unidad, la solidaridad y la cooperación entre los partidos comunistas y obreros como vía fundamental para lograr una respuesta contundente al incremento de las desigualdades, la explotación y la agudización de las rivalidades en el seno del sistema imperialista.
Reafirmó la vigencia del pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: «sus ideas profundamente humanistas, internacionalistas y solidarias son imprescindibles para enfrentar los progresivos desafíos del actual escenario internacional».
En el Encuentro se denunció también la agresión sionista sobre Líbano y Palestina. Ihab Masfi, representante del Partido Comunista de Palestina, denunció que la guerra contra la Franja de Gaza es uno de los crímenes más horrendos de genocidio, limpieza étnica y hambre sistémica de la era moderna. También destacó la solidaridad con el pueblo cubano, exigió la eliminación de Cuba de la lista unilateral de terrorismo y el levantamiento inmediato del bloqueo genocida.
Vu Thai Tha, representante del Partido Comunista de Vietnam, afirmó que apoyar a Cuba es una cuestión de conciencia y responsabilidad, y también una continuación natural del legado de Ho Chi Minh y el internacionalismo proletario.
El XXIV Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros concluyó con el firme propósito de fortalecer la unidad de las fuerzas progresistas del mundo, consolidar la solidaridad con Cuba y redoblar los esfuerzos en la lucha común contra el imperialismo, el colonialismo y el fascismo.
Fuente: granma.cu







