El secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Enrique Santiago, ha reivindicado este sábado el internacionalismo, la lucha de clase y la organización política como herramientas frente al avance de la derecha y la extrema derecha, durante el mitin central de la Fiesta del PCE, celebrado ante un público numeroso y con un marcado ambiente de militancia y participación en Rivas-Vaciamadrid.
La intervención de Santiago ha recorrido buena parte de las principales posiciones históricas del PCE en política internacional, desde la defensa del pueblo palestino y el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental hasta la reivindicación de Cuba y Venezuela y la apuesta por un orden internacional basado en el multilateralismo.
En este último ámbito, el dirigente comunista ha destacado especialmente el papel de China como actor internacional y como referencia para la cooperación entre países. Santiago ha contrapuesto esta vía al militarismo y al imperialismo y ha situado iniciativas como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái como espacios que, a su juicio, contribuyen a reforzar el multilateralismo y la búsqueda de alternativas a la confrontación.
El Sáhara ha ocupado también un lugar destacado en su intervención. Santiago ha trasladado el apoyo del PCE al pueblo saharaui y ha reivindicado su derecho a la autodeterminación, además de celebrar el reconocimiento de la nacionalidad española a los saharauis como una medida de reparación frente a la privación de derechos sufrida durante la dictadura franquista.
Emergencia climática y condiciones de vida
El secretario general del PCE ha vinculado además la crisis climática con las condiciones materiales de la clase trabajadora. En su discurso ha señalado que el calentamiento, las sequías y los incendios no constituyen únicamente un problema ambiental, sino que afectan directamente a la vivienda, la salud y los salarios de las clases populares.
Santiago ha relacionado esta emergencia con el modelo de producción capitalista y ha defendido la necesidad de una transición energética frente a los intereses económicos de las grandes empresas. La cuestión climática ha aparecido así integrada en su diagnóstico general sobre la explotación y la desigualdad, junto a la defensa de los servicios públicos y de los derechos sociales.
El dirigente comunista ha situado entre las principales preocupaciones de la clase trabajadora la carestía de la vida, la vivienda y el deterioro de las condiciones laborales. Ha reclamado medidas para contener los precios y ha planteado un nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas petroleras y energéticas para destinar sus ingresos a abaratar los productos básicos.
La vivienda ha ocupado otro de los principales bloques del discurso. Santiago ha responsabilizado al PSOE de no haber impulsado todas las medidas que considera necesarias para frenar la especulación y ha reclamado soluciones que garanticen el acceso a un hogar digno. También ha reivindicado las luchas obreras, con una referencia específica al conflicto de los trabajadores de Hitachi.
El secretario general del PCE ha defendido igualmente los avances conseguidos desde el Gobierno de coalición, aunque ha insistido en que la presencia institucional debe combinarse con la movilización social y sindical. En este sentido, ha reclamado medidas frente a la carestía, la precariedad y la privatización de los servicios públicos.
«Frente Amplio» y reconstrucción del movimiento popular
El tramo final del mitin ha estado dedicado al futuro de la izquierda. Santiago ha defendido la construcción de un Frente Amplio capaz de articular a organizaciones políticas, sindicales y sociales frente al avance de las derechas y ha reivindicado la experiencia y la implantación territorial del PCE y de Izquierda Unida para impulsar ese proceso.
En paralelo, ha situado al PCE ante el reto de su próximo XXII Congreso y ha planteado la construcción de un «Partido Comunista del siglo XXI», con nuevas formas de relación con la sociedad y una mayor capacidad de organización más allá de los ciclos electorales.
La intervención ha cerrado con una defensa de la convergencia de diferentes sujetos sociales, sindicales, feministas, juveniles y comunitarios como vía para construir mayorías capaces de transformar la sociedad. El mitin ha terminado entre aplausos y consignas de apoyo a la clase trabajadora, al socialismo, al PCE y a la UJCE.







