Las protestas convocadas en distintas ciudades españolas por la situación de Ceuta han vuelto a poner el foco sobre las condiciones en las que los periodistas desarrollan su trabajo. Las concentraciones, promovidas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alentadas por el Partido Popular y Vox, han dejado varios episodios de hostigamiento y agresiones a profesionales de los medios que cubrían las movilizaciones.
Ante esta situación, la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO) ha expresado su rechazo a los ataques sufridos durante las últimas semanas y ha reclamado medidas para garantizar que los periodistas puedan informar con libertad y seguridad.
El sindicato denuncia que algunos profesionales han sido víctimas de agresiones físicas, empujones e insultos, además de haber sufrido la sustracción de material de trabajo, como teléfonos móviles y micrófonos. CCOO señala que estos episodios se han producido tanto durante las coberturas realizadas en Ceuta como en las movilizaciones celebradas este 2 de septiembre en diferentes ciudades españolas.
Uno de los incidentes tuvo lugar frente al Congreso de los Diputados, donde un manifestante increpó y empujó al reportero Jesús Poveda mientras cubría la concentración para Malas lenguas. El periodista tuvo que permanecer detrás de las banderas que portaban algunos asistentes mientras su compañero Gonzalo Miró le recomendaba desde el plató que se pusiera a salvo y permaneciera cerca de la Policía.
También fue increpado el reportero Mikel Etxarri, de Mañaneros 360, al que varios manifestantes comenzaron a empujar mientras le gritaban que se marchara. En Barcelona, durante otra concentración, parte de los asistentes dirigió sus ataques contra el equipo de RTVE. Una persona mostró ante la cámara un casco con simbología fascista, mientras otros participantes calificaban al medio como «Tele-Pedro». Otra reportera de TVE recibió además insultos de carácter machista.
El clima de hostilidad también se ha trasladado a las coberturas realizadas en Ceuta. CCOO destaca especialmente la situación de las periodistas que están siendo señaladas e insultadas en redes sociales por cuestiones relacionadas con su nombre, su apariencia, su condición de mujeres o por ser personas racializadas.
Para el sindicato, estos episodios forman parte de un contexto de creciente agresividad hacia quienes trabajan en los medios de comunicación. Por ello, FSC-CCOO, su Sector de Medios de Comunicación, Artes, Cultura, Ocio y Deporte y la Agrupación de Periodistas del sindicato han ofrecido asesoramiento jurídico a los profesionales afectados y advierten de que recurrirán a instancias europeas si fuera necesario.
CCOO reclama al Ministerio del Interior que adopte las medidas necesarias para proteger a los periodistas durante cualquier cobertura informativa y pide también a las empresas de comunicación que refuercen la protección de sus plantillas y garanticen unas condiciones laborales dignas. El sindicato defiende, además, un modelo de periodismo comprometido con los Derechos Humanos, antirracista y feminista, capaz de reflejar la diversidad de la sociedad española. Para CCOO, garantizar que los profesionales puedan realizar su trabajo sin sufrir violencia o intimidaciones es una condición básica para preservar el derecho de la ciudadanía a recibir información.







