Ha fallecido Paco Yáñez, amigo y militante histórico del PCE y de IU. Inevitablemente, se cruzan en estas líneas el reconocimiento a su trayectoria vital y las anécdotas personales.
Paco acababa de volver de su estancia en Alemania como emigrante económico cuando, inmediatamente, compatibilizándolo con su trabajo, comenzó a militar en la célula del PCE en la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial de Madrid, cerca de la plaza de Embajadores.
En aquel curso 1965-66 participó activamente en las actividades culturales de la Escuela, sobre todo en cine y teatro. Aficiones que ha seguido desarrollando hasta el final de su vida en la Asociación Cultural Tricolor (Ciudad Lineal), organizando, hasta las mismas fechas de su fallecimiento, proyecciones y cinefórums.
Impulsaba, en aquellos duros tiempos, la movilización estudiantil para reivindicar mejores condiciones de estudio y competencias profesionales, a través de recogidas de firmas, carteles, etc., y la coordinación con otras escuelas y con el movimiento estudiantil universitario; pero también animaba la participación en las manifestaciones que comenzaron a convocar por entonces las CC.OO.
Varios de aquellos estudiantes, incipientes activistas con los que se relacionaba en la Escuela, ingresaron de su mano en el PCE. Paco era un referente político sistemático, sobrio, volcado en la movilización y en la formación teórica, desde los clásicos a Sacristán o los marxistas británicos e italianos que comenzaban a publicarse.
Era el tiempo del recién creado Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid, con el que, tras un proceso asambleario, se coordinaron también los estudiantes de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial. El papel de la célula del partido y de Paco en ello fue determinante.
En la Escuela inició su relación con la que sería su compañera, yéndose a vivir a Valencia en los años setenta. Participó activamente en la vida política del País Valenciano a través del PCE (como miembro del Comité Provincial de Valencia) y, posteriormente, de EU-PV. Tras el fallecimiento de su compañera, volvió a Madrid y trabajó activamente en el Club de Amigos de la Unesco, de cuya dirección formó parte durante años.
Se incorporó a la asamblea de Izquierda Unida en Ciudad Lineal, donde era un compañero muy valorado y reconocido por su aportación y militancia activa, así como al núcleo del PCE en el mismo distrito. Era muy fácil encontrarle en el local de Arriaga 29 participando en reuniones o actividades de todo tipo. Y, por supuesto, en las manifestaciones y movilizaciones que se convocasen desde IU o el Partido.
La muerte le ha sorprendido como siempre, trabajando para elevar el nivel de conocimiento de sus compañeros: estaba desarrollando en el local un ciclo de cine neorrealista italiano.
Siempre en la brecha, incansable. Sirvan estas palabras como homenaje sincero y sentido a una gran persona y un militante ejemplar.







