Mundo Obrero: Estamos en plena campaña electoral con la declaración de independencia del Parlament Catalán por medio. ¿En qué manera esto impide hablar de los problemas de la gente? Y, ¿qué opina sobre el proceso que se está llevando en Cataluña?
José Luis Centella: Desde hace mucho tiempo el Presidente Mas, y la burguesía catalana, ha intentado tapar su responsabilidad en la crisis y su corrupción con el proceso independentista y señalar al Estado Español como responsable de una de las políticas de recortes y ajustes más agresivas de Europa.
En el debate sobre la identidad desaparece el debate sobre la realidad. Y la contradicción de clase pasa a un segundo o tercer plano, por lo que se produce el contrasentido de que un trabajador de Barcelona puede sentirse más ligado a un directivo de la Banca Catalana que a un trabajador del campo andaluz que cobra el subsidio agrario y que aparece ante sus ojos como el culpable de los recortes de la sanidad catalana.
Por ello el proceso que se está dando en Cataluña es un proceso tramposo, en el que dos nacionalismos excluyentes, el de Mas y Rajoy, se retroalimientan en sendas huídas hacia adelante que nos están llevando a un callejón sin salida en el que por ahora solo hay un perdedor: la clase trabajadora de Cataluña que sufre los recortes de Mas y los de Rajoy.
La lógica, natural y acertada reivindicación de un encaje de Cataluña como nación, con identidad propia, con capacidad máxima de autogobierno en el marco de un Estado plurinacional, multicultural y plurilingüístico en el marco de una alternativa nacional y de clase sólo puede alcanzarse en el marco de un proceso constituyente del Estado en el que la clase trabajadora, tanto en Cataluña, como en Extremadura o Madrid gane la hegemonía frente a los verdaderos culpables de la crisis: el capital especulador y corrupto que representan tanto Convergencia como el Partido Popular.
M.O.: Al respecto, se escuchan mensajes de reforma y modificación de la Constitución del 78, ¿cree que es una forma de consolidar las medidas de recortes del bipartidismo? El PCE es el único partido que ha elaborado una propuesta concreta para la reforma de la Constitución, ¿cuál es la propuesta del Partido en este debate?
J.L.C.: Efectivamente el PCE tiene una propuesta elaborada, no de reforma, sino de ruptura con la Constitución del 78. Tiene una alternativa republicana, pero seamos claros, esa alternativa está en el cajón, en el mejor caso en la biblioteca de la militancia, porque este Partido no se ha creído en la práctica la necesidad de organizar una gran ofensiva por la ruptura democrática.
A veces parece que somos republicanos de charanga y pandereta, de manifestación y pegatina. Puede parecer duro, pero no puedo olvidar que Julio Anguita y yo mismo iniciamos en Córdoba lo que llamamos ofensiva por la III República. El objetivo que planteamos aquel día era ir a discutir del futuro republicano con todo el mundo: sindicatos, asociaciones, colectivos, partidos, etc. Han pasado más de dos años, ha tenido que abdicar Juan Carlos I, pero deberíamos preguntarnos en cada comité del Partido por qué no hemos llevado esa campaña al ultimo rincón del Estado y estamos dejando que el nuevo monarca se consolide.
Dicho esto, el PCE plantea la necesidad de organizar una respuesta conjunta de las fuerzas sociales, políticas, sindicales y ciudadanas que defendemos la necesidad de superar el agotado y carcomido régimen del 78, como paso imprescindible para construir un nuevo modelo de sociedad, más justa, igualitaria, democrática y social, desde un marco institucional en el que los pueblos puedan tener el derecho a definir su futuro en libertad, en una democracia que entregue el poder real a la ciudadanía, que permita poner la economía y los recursos del Estado al servicio de la mayoría que ha sufrido las consecuencias de la crisis. En definitiva conquistar desde las instituciones y desde la sociedad el derecho a realizar un proceso constituyente abierto a la participación popular.
M.O.: Parece que en el posicionamiento y en las declaraciones de los partidos que se presentan a las elecciones como PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, se atisba un proceso de lo que algunos llaman una nueva transición ¿es necesario o hay otras alternativas?
J.L.C.: Las fuerzas del sistema tratan de institucionalizar las reformas y recortes de derechos y libertades que se han llevado a cabo desde 2010, en el marco de las políticas de austeridad mandatadas por la Troika para la llamada Europa del Euro, a la vez que plantear un nuevo Modelo de Estado, basado en una recentralización que cierre el paso a cualquier posibilidad de ejercer el derecho a la autodeterminación y evitar cualquier posibilidad de reconocimiento institucional de la realidad plurinacional, multicultural y multilingüística.
La Reforma Constitucional que se prepara, tendrá como complemento fundamental e indispensable la redacción de una nueva ley electoral, que predetermine un nuevo sistema de Partidos que impida la posibilidad de que fuerzas políticas de carácter rupturista puedan influir y ser determinantes.
El objetivo es evitar que la presión social que exige cambios profundos en el sistema económico, social y político pueda imponer un verdadero proceso constituyente abierto al pueblo, que pueda poner en cuestión los pilares básicos del sistema, la propiedad, la configuración centralista del Estado, la monarquía y los valores ideológicos patriarcales, reaccionarios y autoritarios.
M.O.: ¿Qué propuesta de modelo de Estado y modelo territorial, en lo político y social, se propone desde IU?
J.L.C.: La realidad plurinacional de Españ?a conlleva que la forma política del Estado deba ser una República Federal, que busque la unidad de todos los pueblos en ese marco federal y que reconozca el derecho a decidir de los pueblos que conforman el Estado, y en concreto aceptar su ejercicio en las nacionalidades históricas, facilitando así la convivencia democrática y las relaciones fraternas.
Para ello planteamos la necesaria reforma del Senado como verdadera cámara de representación territorial que ejerza de contrapeso y evite abusos por parte del Estado Federal en cuanto al desarrollo de las competencias de los territorios. Y cá?mara territorial con potestad legislativa propia.
También defendemos la eliminación de las diputaciones provinciales en favor de Consejos comarcales o mancomunidades y la recuperación de la capacidad de gestión local aumentando su participación en los presupuestos y con una nueva normativa que derogue la Ley de Bases de Régimen Local. Hará? efectivo el principio de subsidiariedad en el estricto sentido de que sólo las funciones que no puedan ser desarrolladas eficientemente en el nivel más bajo político-administrativo podrá?n estar bajo la potestad y jurisdicción del siguiente nivel más alto.
M.O.: ¿Para ello cree necesario un proceso constituyente? ¿Y cómo?
J.L.C.: Estamos ante una oportunidad porque viene a reforzar la estrategia de Unidad Popular que venimos trabajando, ya que solo desde una amplia alianza social, política y electoral se puede frenar este intento de nueva transición, y se demuestra también que el 20 de diciembre no nos jugamos solamente una legislatura, sino el futuro de varias décadas, quien no entienda esta cuestión se convierte en un cómplice pasivo de la operación renove del bipartidismo monárquico.
Evitar los dos tercios en la configuración del próximo Congreso de los Diputados, romper la paz social y plantear que es posible un nuevo orden social e institucional que permita una salida justa, democrática de la crisis son los retos que tenemos que afrontar las fuerzas que venimos defendiendo bajo distintos nombres abrir un nuevo ciclo político y social en el que el pueblo, la ciudadanía, la mayoría social trabajadora, sean los protagonistas frente a quienes hasta ahora han sido las élites dominantes.
M.O.: ¿Con qué actores cree que se puede ir construyendo el proceso constituyente?
J.L.C.: La realidad es que en el próximo Parlamento puede haber un significativo número de diputadas/os que no estén por sustentar una nueva transición a la medida del nuevo monarca, diputados/as que pueden incluso estar en grupos parlamentarios diferentes pero que creo sería bueno que pudieran trabajar con algún punto de encuentro sobre temas constituyentes de forma especial en cuestiones de libertades públicas, derechos sociales y derecho de autodeterminación.
Creo que la próxima legislatura debe tener una referencia constituyente clara y confrontada en el Parlamento y en la calle.
M.O.: En ese camino ¿cree que el resultado del 20 de diciembre puede influir?
J.L.C.: Es evidente que los resultados del 20-D tendrán una gran influencia, eso lo sabe mucho más el sistema que nosotros mismos, por eso su objetivo es que desaparezca una propuesta clara y nítida de ruptura democrática, una propuesta como la que ha defendido la Izquierda Plural en esta legislatura que ahora termina y que nos negamos a sentarnos para hablar de ley de punto final a la corrupción, de Pacto de Estado sobre la Europa del Euro, que no participamos en la celebración de los actos que reivindicaban la Constitución del 78, que no asistimos a la coronación de Felipe VI para no legitimarlo, quieren que desaparezca una opción política en la que el PCE tenga influencia.
Por eso tenemos que volcarnos en que el próximo parlamento tenga un grupo de Unidad Popular Izquierda Unida que mantenga esta continuidad, porque el sistema sí ha encontrado otra fuerza política que sí está dispuesta a jugar dentro de los límites políticamente correctos y no cuestionar el fondo de las cosas.







