Valgan las que siguen como consideraciones previas, a modo de “conseja” de viejo, al intenso debate que vamos a tener hasta bien entrado el verano.
FIESTA. El debate no es una tormenta y mucho menos un engorro. No es un trámite seco que hay que pasar cuanto antes sin entrar en toda la verdad. El debate es la auténtica fiesta de la democracia.
MOCHILA. La mochila, con nuestra historia de resistencia y atrevimiento, es clave, pero siempre tiene que estar abierta y tener un sitio para todo lo nuevo que vaya sucediendo. Se corre si no el riesgo de rechazar la radical novedad del desenvolvimiento de las condiciones objetivas y de las subjetivas.
DESCONFIANZA. No partir de ella a la hora de cruzar argumentos con alguien, sino de la propia naturaleza de los argumentos. Y, desde luego, no hacer procesos de intenciones, que pueden reducir la dialéctica a los “nuestros” y los “otros”.
LÍDERES. No alinearse mecánicamente en torno a líderes sino en torno a consideraciones. Los líderes nuevos surgen de las nuevas luchas y los nuevos debates. En todo caso hay que aprenderse de memoria el poema “Loa de la duda” de Bertolt Brecht.
PRENSA. Es necesaria, porque no hay democracia sin periodismo, pero, ojo, no hay periodismo sin periodistas, y estamos viviendo una fase de posperiodismo. No hay que caer en la tentación de intentar utilizar la prensa con filtraciones: te harán prisionero.
ESPECTÁCULO. Atentos al “glamur” de la sociedad del espectáculo y sus titulares de supermercado de la argumentación, que suelen sustituir la lucha de clase por un juego de tronos ante la mirada engañosa de la cámara.
DERROTAS. Evitar la funesta cultura que convierte las derrotas en victorias para no detenerse nunca en las causas y los causantes de una derrota específica. Para avanzar hay que conocer a fondo las derrotas. NO se vive celebrando victorias, sino superando derrotas (Che Guevara).
ESPACIOS. No pensar en términos sociológicos de encuestas y espacios electorales, y mucho menos en términos de mercado electoral. Hay que aprender a “vivir” sin elecciones y concebir estas como una consecuencia de la lucha en la calle.
PUREZA- Evitar el prejuicio que persigue que seamos pocos, pero más puros y seguros, más de los “nuestros”. El sujeto histórico revolucionario, que siempre desborda, o es multitudinario o no merece tal nombre.
CAUSAS. Ir a las causas de nuestros apagones y saber separar los problemas de las soluciones. El debate no puede dividirse en inmovilistas y renovadores. (La mochila abierta y con espacio libre sin tirar nada de lo anterior).
GRAMSCI. No caigáis en el error de oponer Gramsci a Lenin. Gramsci es una de los marxistas más manipulados de los últimos tiempos. Se lo recé un día, de pie ante su tumba, en el cementerio acatólico de Roma.
IU y PCE. Cada cosa tiene su naturaleza. Y además, recordad a Antonio Machín: No se pueden tener dos amores a la vez y no estar loco. IU es una estrategia de alianzas y programa y el PCE un partido, que forma IU junto a otros y muchos independientes.
FANTASMA. Y por fin, como objetivo general, hay que descubrir por dónde carajo anda ahora ese fantasma del que hablaba Marx en 1848.







