Ahora toca que seguir dando la batalla para llevar el AENC a los más de 1.300 convenios pendientes de negociar que afectan a 15 millones de trabajadores

AENC: Los sindicatos tuercen el brazo de la patronal

El principal avance es la subida salarial del 10% en tres años, que se reparten en un 4% en 2023, un 3% en 2024 y otro 3% en 2025, además de la cláusula de revisión salarial
V Acuerdo para el empleo y la negociación colectiva 2023, 2024 y 2025 | ccoo.es
V Acuerdo para el empleo y la negociación colectiva 2023, 2024 y 2025 | Foto: ccoo.es

El pasado 10 de mayo, tras meses de negociaciones, huelgas y movilizaciones obreras, los sindicatos CCOO y UGT suscribieron con la patronal CEOE y Cepyme el V Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Es preciso recordar que el AENC es un acuerdo marco de referencia para otros convenios y no es de obligado cumplimiento, es decir, un instrumento que sirve para establecer unos mínimos y, sobre todo, para presionar a las patronales a llegar a acuerdos en los convenios de los diferentes sectores y empresas donde la clase trabajadora es más vulnerable y está menos sindicalizada y, por ello, tiene menos capacidad de presión y negociación.

Los avances logrados en el V AENC

El principal avance del acuerdo es la subida salarial del 10% en tres años, que se reparten en un 4% en 2023, un 3% en 2024 y otro 3% en 2025, así como el establecimiento de una cláusula de revisión salarial durante la vigencia de los acuerdos que, en caso de que la inflación interanual (se publica en diciembre de cada año) supere la subida anual en cuestión, incrementará los salarios hasta un 1% adicional con efecto del 1 de enero del siguiente ejercicio. Tal y como afirma el secretario general de CCOO Unai Sordo: “si este acuerdo se trasladase a los convenidos pendientes de firmar –casi 1.400- estaríamos hablando de aumentos de entre un 10,3% y un 13,56 en los próximo tres años en función de la evolución de los precios”. (1)

Además de los salarios, también se han establecido en el AENC algunas orientaciones para los convenios respecto a otras cuestiones importantes, puesto que la negociación colectiva abarca más materias que afectan a la vida y las condiciones de trabajo de la clase trabajadora, tales como:

Contratación: Se acuerda introducir en los convenios mejoras respecto a la reforma laboral de cara a los criterios, los periodos de trabajo y la cuantía mínima por finalización de las llamadas para los contratos fijos-discontinuos. También regular los períodos de prueba, los contratos de duración determinada y substitución, los contratos a tiempo parcial, así como la contratación de jóvenes y de personas en proceso de recualificación.

Jubilación parcial y flexible: Se orienta a que el Gobierno presente una propuesta de reforma de la jubilación parcial y el contrato de relevo, además de comprometerse a impulsarla en la negociación colectiva para que siga siendo un instrumento para el mantenimiento del empleo y el rejuvenecimiento de las plantillas, y también a impulsar otras fórmulas de jubilación gradual y flexible.

Seguridad y salud en el trabajo: Se recomienda impulsar la formación, los protocolos y guías de concienciación en riesgos laborales (también los psicosociales), en especial por la introducción de las nuevas tecnologías, teniendo en cuenta el auge de la siniestralidad y las muertes en el trabajo.

Empleo y organización del trabajo: De cara a sostener el empleo, se apuesta por la flexibilidad interna, la movilidad funcional, la ordenación del tiempo de trabajo y la reducción de jornada, la regulación de la inaplicación de convenios, los ERTE o el Mecanismo RED frente a medidas externas, ante posibles ajustes de plantilla y despidos.

Teletrabajo: Se llama a identificar puestos susceptibles de teletrabajo, a regular las condiciones del trabajo a distancia y desconexión digital (medios, duración máxima, jornada mínima presencial, compensaciones por parte de la empresa).

Igualdad entre mujeres y hombres: Se pretende combatir la discriminación de las mujeres favoreciendo medidas positivas en cuanto a contratación, formación y promoción, especialmente donde estén menos representadas. También se apuesta por facilitar la conciliación avanzando en medidas flexibles, como la planificación anual de las vacaciones, en los horarios de entrada y salida del trabajo, etc.

Violencia sexual y de género: Para combatir el acoso y la violencia sexual, se emplaza a establecer protocolos específicos para la prevención y denuncia, incorporar medidas cautelares y de apoyo a las víctimas.

Personas con discapacidad: Se apuesta por la adaptación a puestos de trabajo, por la accesibilidad universal de los centros de trabajo y la formación y promoción de personas con discapacidad. De cara a mantener el empleo y para no sancionar la problemática de la discapacidad sobrevenida se plantea la adaptación de puestos de trabajo.

Diversidad y las personas LGTBI: Se llama a crear espacios de trabajo inclusivos, que favorezcan la integración y no discriminación, para fomentar la diversidad de las plantillas, y que se introduzcan protocolos para la protección de las personas LGTBI.

Transición tecnológica, digital y ecológica e inteligencia artificial (IA): De cara a que con la transición ecológica, digital, con las nuevas tecnologías o la inteligencia artificial no suponga un empeoramiento de las condiciones de trabajo, discriminaciones o recortes de plantilla, se llama a establecer desde la negociación colectiva, con información previa a la representación de las plantillas y con la participación de las personas trabajadoras, establecer un control humano y transparente de la introducción de las nuevas tecnologías, planes de formación y reciclaje, o fomentar el transporte colectivo para avanzar en la movilidad sostenible en los polígonos y centros de trabajo.

¿Polémicas artificiales para ocultar las victorias y desgastar a los sindicatos?

Tras la firma del AENC, los titulares de algunos medios no se han hecho esperar: “Empresarios y sindicatos piden tirar de las mutuas para frenar la sangría por las bajas traumatológicas”. (2) “Los sindicatos dan su brazo a torcer para aprobar el acuerdo salarial y las Mutuas controlarán el absentismo”. (3) “CCOO y UGT avalan la privatización de la salud de la población activa a través de las mutuas”. (4) Es cuanto menos curioso que medios reaccionarios y neoliberales como La Razón, El Economista, u otros afines a la patronal, la derecha y la ultraderecha, coincidan con algunos medios digitales y sectores de la izquierda política y del sindicalismo minoritario o nacionalista, haciendo una lectura sesgada e interesada para extender la idea de que con la firma del AENC, CCOO y UGT han avalado la privatización de la sanidad o le han dado el control del absentismo a las mutuas.

Es preciso aclarar que los contenidos del acuerdo no criminalizan la enfermedad o plantean la persecución de las personas que están de baja común, tal y como siempre busca la patronal, por el contrario, se emplaza a las partes a mejorar la seguridad y salud en el trabajo frente al aumento de la siniestralidad laboral. Tampoco se plantea ni acuerda ninguna variación legal a favor de las mutuas, ni se les da más poder del que ya tienen. El periodista y escritor Daniel Bernabé ha desenmascarado muy acertadamente este bulo en su artículo acerca del AENC: «los procesos de alta, baja y seguimiento de incapacidad temporal siguen como hasta ahora. Las mutuas no ven ampliada su capacidad en este sentido de ninguna manera. La única novedad es que, las partes firmantes, se comprometen a aprovechar sus recursos para la rehabilitación en algunas incapacidades temporales por contingencias comunessiempre bajo deseo del trabajador y bajo el permiso del médico de atención primaria. Analizando, y aquí se abre una importante posibilidad, de identificar las patologías que se tratan como comunes pero que vienen derivadas de las condiciones de trabajo y por tanto deberían ser reconocidas como enfermedad profesional.» (5)

Como ya ocurriera con la reforma laboral, hoy, la campaña mediática se centra en la manipulación de los contenidos sobre las mutuas con el fin de desviar la atención para ocultar los avances conseguidos, sobre todo en materia salarial, y responde a distintos intereses cruzados y coincidentes en los mismos objetivos: los que reflejan la oposición y el malestar de la oligarquía ante los avances conquistados en el AENC por el sindicalismo y la clase obrera, los que pretenden desgastar a CCOO y UGT por rivalidad o competencia sindical, y todos aquellos que no quieren que se visualice como una nueva victoria de las políticas del gobierno de coalición progresista.

Un acuerdo que plasma las principales reivindicaciones obreras y sindicales

Los términos del acuerdo en el AENC, que no suponen retrocesos y sí importantes avances para la clase obrera, han sido posibles gracias a la movilización sindical que se ha mantenido desde hace meses en distintos sectores y empresas frente al bloqueo de la patronal, sobre todo los más organizados y con mayor tradición de lucha, con impresionantes demostraciones de fuerza, como las huelgas del metal de Cádiz, Cantabria, A Coruña, etc. Huelgas que han servido de ejemplo para extender la lucha y reforzar a otros sectores más vulnerables y menos sindicalizados. Además, también han tenido un peso decisivo para visualizar las reivindicaciones y luchas, las importantes movilizaciones sindicales del 3 de noviembre del año pasado en Madrid o las grandes manifestaciones del Primero de Mayo de este año.

Este acuerdo se da en un difícil contexto marcado por las sucesivas crisis del capitalismo y las fuertes tensiones geopolíticas, agravadas por la pandemia, que responden al declive de la hegemonía norteamericana, a la tendencia hacia un mundo multipolar encabezado por China y a las consecuencias de la guerra de Ucrania, tras décadas de azote neoliberal, con sus deslocalizaciones, recortes y privatizaciones, que en occidente y en nuestro país han debilitado a la clase trabajadora, a lo público, a la soberanía política y productiva, frente al poder del mercado y del gran capital. Una coyuntura que ha exacerbado la lógica de maximización de beneficios de las grandes empresas y la banca, que ha desatado una ola especulativa que ha traído tras de sí una fuerte subida de los precios (de la energía, la cesta de la compra, la vivienda o el crédito), que se ha sumado a una patronal desbocada e intransigente, lo que ha significado la mayor devaluación salarial en 40 años.

El V AENC constata la quiebra en la estrategia de la patronal de bloqueo de la negociación colectiva y puede significar un punto de inflexión en la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, puesto que la CEOE y Cepyme llevan años resistiéndose a negociar los convenios y el propio AENC, a aceptar incrementos salariales, y, sobre todo, a generalizar la implantación de cláusulas de revisión salarial vinculadas al IPC (que hoy solo alcanzan el 30% de los convenios). Otro elemento clave, que ha situado en mejores condiciones al movimiento obrero y sindical frente a la patronal en la negociación colectiva, ha sido la presencia de UP, IU y PCE en el gobierno (que ha servido para superar los miedos y servilismos del PSOE ante la patronal), con las políticas implementadas desde el Ministerio de Trabajo, sobre todo con la subida del SMI, con la reforma laboral que apuesta por la contratación indefinida, la recuperación de la ultraactividad indefinida o la prevalencia de los convenios sectoriales frente a los de empresa.

PASAR A LA OFENSIVA EN LOS CONVENIOS

No está todo hecho y queda camino por recorrer para recuperar el poder adquisitivo de los salarios y mejorar las condiciones de trabajo. En términos generales el AENC es una victoria y un avance para la clase obrera y el sindicalismo de clase, especialmente en materia salarial, pero no es de obligado cumplimiento. La patronal es consciente de que ha sufrido una derrota y tratará de compensarlo resistiéndose a negociar en los convenios sectoriales y de empresa. El sindicalismo de clase debe pasar a la ofensiva y seguir dando la batalla, para llevar el AENC a los más de 1.300 convenios pendientes de negociar que regulan la vida de más de 15 millones de personas trabajadoras, peleando por mejorar y concretar sus apartados.

Es importante pelear por el establecimiento de cláusulas que hagan frente a la utilización que hace la patronal del artículo 26 del Estatuto de los Trabajadores sobre la compensación y absorción de salarios, para que los incrementos sean reales y se vean reflejados en el salario base, así como en los diferentes pluses o conceptos salariales.

En el AENC también ha quedado sin acordar la subida salarial del 2022, lo que no significa una renuncia sindical, sino que también hay que pelearla en la negociación de los convenios tal y como orientan los sindicatos. Ya ha habido un primer ejemplo del camino a seguir: En un convenio de conservas en Murcia donde, además de trasladar el 10% en tres años y la revisión salarial, se ha acordado un aumento del 4,75% para el año 2022, lo que va a suponer un total de un 14,75% de subida salarial.

Es el momento de protagonizar la lucha, organizando el conflicto desde los centros de trabajo, los sectores y los sindicatos de clase, reforzando la solidaridad popular y de clase, por la mejora general de los convenios, los salarios y las condiciones de trabajo de la clase obrera, especialmente de los sectores más vulnerables y con menos capacidad de presión. El 23 de julio hay que reforzar a la izquierda transformadora en las urnas para seguir implantando políticas que refuercen al movimiento obrero y mejoren las condiciones de vida de las familias trabajadoras.

NOTAS:

  1. Confederación Sindical de Comisiones Obreras (ccoo.es)
  2. Empresarios y sindicatos piden tirar de las mutuas para frenar la sangría por las bajas traumatológicas (larazon.es)
  3. Los sindicatos dan su brazo a torcer para aprobar el acuerdo salarial y las Mutuas controlarán el absentismo (eleconomista.es)
  4. Laboral | CC OO y UGT avalan la privatización de la salud de la población activa a través de las mutuas – El Salto – Edición General (elsaltodiario.com)
  5. Sindicatos, mutuas y bajas: un bulo que merece ser contestado por Daniel Bernabé (infolibre.es)
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.