Los días 17 y 18 de julio ha tenido lugar en Bruselas una Cumbre conjunta entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea. Paralelamente a ella y bajo la iniciativa ‘Cumbre de los Pueblos’, delegaciones de más de 20 países de América Latina, Europa y el Caribe se reunieron en la Universidad Libre de Bruselas para intercambiar sobre temas como la justicia climática, la cuestión de la deuda externa, las luchas sociales y la criminalización de las mismas, la diplomacia de la paz, etc.
La ‘Cumbre de los Pueblos 2023’ ha contado con el respaldo de más de 140 organizaciones y movimientos políticos y sociales, sindicales feministas, ecologistas y populares de países de América Latina, el Caribe y Europa, incluidas numerosas organizaciones de base y plataformas de solidaridad internacional.
Al evento asistieron más de 1000 representantes de una treintena de países que durante dos jornadas de debate intercambiaron opiniones sobre la justicia climática, la cuestión de la deuda externa, las luchas sociales y la criminalización de las mismas, la diplomacia de la paz, etc.
La Cumbre, calificada por sus participantes como Diplomacia de los Pueblos, contó con la presencia de dirigentes latinoamericanos y también europeos, como el Secretario General del PCE, Enrique Santiago, el francés Jean Luc Melenchon o el exlíder laborista Jeremy Corbyn y a su clausura acudieron los presidentes de Colombia, Gustavo Petro y Bolivia, Luis Arce.
Manu Pineda, eurodiputado español (Izquierda Unida), impulsor del acto, expresó su consideración en relación a la Cumbre oficial de que era “una oportunidad para construir un nuevo marco de relaciones entre la UE y la CELAC basado en la horizontalidad y el mutuo beneficio”. “Bruselas –señaló- no debe caer en paternalismos, que varios presidentes acudan a nuestro acto de clausura pone de manifiesto que hay una preocupación real por poner en el centro del debate las necesidades de los pueblos, la paz y el ecologismo; y eso es lo que vamos a hacer”.
Al término de su celebración, la Cumbre de los Pueblos ha emitido una declaración final donde expresa que en medio de una ofensiva del imperialismo para dividir al mundo en bloques con presiones sobre aquellos pueblos que no le son sumisos, “el encuentro entre la CELAC y la UE es una oportunidad para avanzar en la creación de un mundo multipolar, con relaciones multilaterales que permita progresar en Paz a la Humanidad en armonía con la Madre Tierra”.
En el camino de establecer unas relaciones entre Europa, América Latina y el Caribe basadas en el respeto mutuo y la reciprocidad, condena las campañas mediáticas encaminadas a desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos por sus pueblos en América Latina y el Caribe.
Saluda la creación de entidades supranacionales basadas en la solidaridad y la cooperación entre países soberanos, integración regional solidaria como la que representan CELAC y UNASUR.
La Cumbre de los pueblos valora igualmente “el rol de vanguardia que juega la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), fundada por Fidel Castro y Hugo Chávez”.
La Cumbre de los Pueblos ha expresado también su condena del “injusto e ilegítimo Bloqueo que sufre Cuba por parte de los EEUU” y se suma a la Declaración aprobada en el XXVI Encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado a finales del mes de junio donde se hace igualmente una condena del medio siglo de injusto y criminal bloqueo del poder imperial de Estados Unidos contra Cuba.
También han sido objeto de reprobación “la utilización de mecanismos judiciales y de falsas noticias para expulsar de sus cargos a líderes progresistas de América Latina elegidos democráticamente por sus Pueblos” y ha condenado de forma específica el secuestro y arbitraria detención del diplomático bolivariano Alex Saab, por parte del gobierno de Estados Unidos.
En relación a Europa, la Cumbre de los Pueblos ha rechazado el avance de la Extrema Derecha en este continente y ha defendido “la aplicación de políticas socialmente avanzadas que evite que los Pueblos de Europa sigan sufriendo las consecuencias de una crisis que no han causado”.







