Los paraísos fiscales son la caja B del capitalismo. Son un crimen contra el pueblo. Los utilizan como escondrijo del dinero negro y criminal. En los paraísos fiscales se esconde, según la ONU, casi un 25% del PIB mundial. Los gobiernos dejan de ingresar cerca de 500.000 millones de euros anuales por la existencia de estos santuarios.
Es ahora, en tiempos de pandemia, cuando muestran su cara más injusta y cuando vemos en los Estados la debilidad que tiene lo público, que se ha ido deteriorando por los recortes, las privatizaciones y el desmantelamiento de los derechos sociales.
Alta traición y crímenes de lesa humanidad
Es alta traición esconder fortuna y dinero a la Hacienda de tu país cuando más se necesita. Es un delito contra la humanidad porque la esperanza de vida ha bajado en España seis meses y medio, y sigue bajando, dado que los mayores reorientan el importe de sus pensiones para ayudar a sus hijos y nietos debido a los recortes sociales y dejan de ir al dentista, podólogo, oftalmólogo….dejan gastos de este tipo y se reduce la esperanza de vida en época de crisis.
Aquí vemos como la derecha y muchos empresarios lucen la bandera de España en sus rebequitas de marca y en sus relojes de lujo. ¡Se llaman patriotas y no lo son! Tienen más responsabilidad ante la sociedad española los políticos y las personas que han jurado o prometido lealtad a España como el rey emérito Juan Carlos I. Recibió 100 millones de euros del régimen “descuartizador” de periodistas de Arabia Saudí por la construcción del Ave a la Meca que los tiene a buen recaudo en cuentas suizas. También en otros paraísos fiscales, tejiendo una red de testaferros, fundaciones y sociedades. Lo que demuestra que ha amasado una fortuna y que ha actuado como un vulgar comisionista, aceptando dinero de los empresarios y actuando como un corrupto. Su hijo, Felipe VI, no rompe del todo el cordón umbilical con su padre porque son muy insuficientes las medidas que ha anunciado la Casa Real. Además de anunciar su voluntad de renunciar a la futura herencia, a formar parte de la fundación y retirar la asignación pública a su padre una vez que ha visto la judicialización suiza del caso, resulta imprescindible la petición de investigación de los empleados de la Hacienda Pública y de diversas fuerzas políticas en el Congreso de los Diputados.
Tendría que devolver, no solo dejar de percibir, porque ha cobrado dinero público de los impuestos de todas/os. Tendría, asimismo, que ser destituido de todos los cargos y honores que haya recibido durante sus años de representación como Jefe del Estado.
La corrupción y la evasión fiscal se combaten con compromisos más democráticos y patrióticos
La Unión Europea ha fracasado en su lucha contra los paraísos fiscales, existen cerca de veintiún paraísos fiscales en su territorio, como Gibraltar, Andorra, Mónaco, Malta y Luxemburgo.
Ahora vemos al pueblo aplaudiendo a los trabajadores de la sanidad, transportistas, taxistas y policías, a los tenderos, cajeros y reponedores, a los agricultores… a los que pagan los impuestos, a los que levantan el país. Un país que no necesita caridad sino justicia social y fiscal. La Unión Europea ha fracasado una vez más en su lucha contra los paraísos fiscales, el Consejo Europeo no ha tomado ninguna medida seria para luchar eficazmente contra ellos.
La ONG Oxfam Intermón ha denunciado que los paraísos fiscales relacionados con la Unión Europea esconden más de 15 billones de euros, lo que supone una pérdida de ingresos fiscales para los gobiernos europeos de más de 140 mil millones de euros, teniendo en cuenta que las sanciones de la Hacienda Pública prescriben a los cinco años.
La corrupción y la evasión fiscal se combaten adquiriendo compromisos más sólidos, más radicales, más democráticos, más patrióticos y más éticos.
Ahora que estamos asistiendo en directo al colapso de nuestras Unidades de Cuidados Intensivos, a la falta de recursos de nuestra sanidad pública, ahora que nuestra patria es atacada por un virus muy poderoso, es más sangrante si cabe la existencia de esos botines de dinero negro que no pagan a la Hacienda Pública. De esto, la CEOE no dice ni pío.
Más repugnante aún porque los que se llenan la boca de proclamas patrióticas son los que tienen los bolsillos repletos a buen recaudo para no arrimar el hombro en que España avance. Estos son los que cometen alta traición.
Una frase muy bonita: “A ver si salimos de esta, sin virus y sin corona”. Salud y República Federal.







