Al terminar la guerra, la mayor parte de burguesía catalana archivó el discurso nacionalista y desarticuló la Lliga Catalanista. De hecho, algunos miembros destacados del catalanismo político asumieron la nación española como propia. En este sentido, Francesc Cambó dijo lo siguiente: “Como catalanes, afirmamos que nuestra tierra quiere seguir unida a los otros pueblos de España por el amor fraternal y por el sentimiento de la comunidad de destino […]…
No considero la nación como una entidad social primaria ni invariable. […] El nacionalismo antecede a las naciones. Las naciones no construyen estados y nacionalismos, sino que ocurre al revés. […]Las naciones existen no sólo en función de determinada clase de estado territorial o de la aspiración a crearlo, sino también en el contexto de una determinada etapa de desarrollo tecnológico y económico. Por consiguiente las naciones y los fenómenos…