Samuel era un chico de 24 años que ha sido asesinado la madrugada del viernes al sábado 3 de julio de una brutal paliza propinada entre 7 y 13 personas, según las primeras declaraciones, al grito de “maricón”. La escalada de violencia y odio hacia personas del colectivo LGTBIQA+, que no sólo no ha cesado