El modelo productivo español, basado en desregulación, los bajos salarios, la apuesta por el turismo y la construcción, ha abocado a la juventud trabajadora a una permanente situación de precariedad. Pero lo que es más peligroso es que después de las últimas reformas laborales y los recortes en derechos que se han llevado a cabo a lo largo de estos diez años de crisis se ha producido una normalización de…