Ha muerto Armando, el dirigente comunista. Aceptaste este papel que tu conciencia te exigía. Para ello renunciaste con muda sencillez a tantas cosas que podían abrirte la puerta de una vida que habrías anhelado… ver tu letra impresa invadiendo las tiendas de libros, recibir el aplauso sincero a tu prosa sencilla y grande, ser el generoso escribidor de los pobres. Gastaste tu tiempo y tu salud recorriendo el mundo entero…