Haciendo memoria, el Día Internacional de los Derechos Humanos no tuvo gran relevancia en Chile hasta que Augusto Pinochet derrocó en 1973 al gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende. Durante los casi diecisiete años de dictadura que siguieron, cada 10 de diciembre se asentó como una oportunidad para que disidentes condenaran públicamente la violación feroz, sistemática y cotidiana de esos derechos. Con los consabidos riesgos. La mera congregación de ciudadanos…