Víktor Orban lleva 12 años gobernando Hungría con mano de hierro. Su mayoría absoluta le ha permitido cambiar la Constitución, controlar todas las estructuras del Estado y recortar libertades y derechos. El 3 de abril volvió a ganar por cuarta vez. Con un sistema electoral rediseñado a su favor, consiguió 135 escaños de los 199 de la Cámara.