Enero de 2011, Angela Merkel, canciller alemana, visita Madrid. Ella sabe que en España en aquel momento la cifra del paro ronda el 27% y la del paro juvenil casi un 60%. No me aventuro a decir si no le importa, es irrelevante. Lo que ella también sabe, es que su país es un país grande con una necesidad imperiosa de mano de obra cualificada en numerosos sectores. Sobre todo…